Los estándares de la apariencia personal van en caída de lo que tradicionalmente se ha tenido como bello. Santo Tomás de Aquino definió la belleza como el resultado, no sólo de la debida proporción o armonía, y el brillo o claridad, sino también de la integridad o perfección. La fealdad entonces es resultado de la desproporción, de la falta de luz y de orden. Hoy la apariencia personal de muchos va en la línea del desorden y de la oscuridad. Los tatuajes son cada vez más frecuentes, los ‘piercings’ faciales son bastante comunes y las tendencias en la ropa van hacia la desnudez. Incluso hay un gusto por las roturas en la ropa y por dar una apariencia, en algunas personas, de busconas o de salvajes. Lo chocante hoy es más valorado que lo estético. Es un reflejo de la época relativista en que vivimos: confusión entre el bien y el mal, entre la fealdad y la belleza.
Pregunta: Vivo en El Paso Texas y soy devoto de san Judas Tadeo, del cual tengo dos imágenes de yeso que compré. Mi suegra fue a la Ciudad de México y me compró otra imagen más de san Judas. Acomodó la imagen en su coche y cuando llegó a su hotel vio que la estatua tenía la cabeza quebrada. Cuando lo supe quedé muy impactado porque dicen que, cuando eso ocurre, es porque se ha cumplido algo que se le ha pedido al santo. Mi desconcierto fue mayor cuando compré, acá en El Paso Texas, otro san Judas, de color oro, muy bonito, pero al llegar a mi casa uno de los san Judas que ya tenía, estaba con su cabeza rota. Estoy muy impresionado. No sé a qué se deba, padre. A veces creo que el santo está celoso porque tengo varias imágenes de él. Agradezco su tiempo y le pido que me ayude. Padre Hayen: ¿Cómo? ¿Dos imágenes con cabeza rota? ¡Seguramente tú y tu suegra se van a sacar la lotería! Por favor, muchacho, no peques de ingenuidad. Pero además dices que san Judas está celoso porque tien...
Comentarios
Publicar un comentario
¿Quieres comentar? Antes debo revisar tus palabras y sólo podrá ser comentado públicamente lo que sirva para edificación.