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Mostrando las entradas con la etiqueta Perdón

Derrotar al rencor

El alma en el Juicio Particular Cada uno de nosotros tiene una cita puntual con Dios al final del tiempo, cuando el alma se separe del cuerpo. Es Jesús quien vendrá a juzgar. En ese momento del jucio desaparecen títulos, cuentas bancarias, propiedades y seres queridos. Sola se queda el alma con sus obras, frente al rostro de Cristo. Dice el profeta Daniel: "El tribunal se sentó y se abrieron los libros" (Dn 7,10). San Alfonso María de Ligorio enseña que esos libros son el Evangelio y la conciencia de cada uno. En los Evangelios se lee lo que el alma debía haber hecho; en la conciencia se lee lo que realmente hizo. Quedarán manifiestos los pensamientos, las omisiones, las gracias no correspondidas, y los rencores guardados. Recordar nuestro final es imaginar a Cristo mirándonos y darnos cuenta de que no hay tiempo para reescribir nuestra historia. ¿Cómo, frente al juicio particular, se verán nuestros rencores, odios y resentimientos? Se verán como una deuda que nos negamos a c...

Y si muero en esta pandemia, ¿qué será de mí?

La crisis del coronavirus ha provocado el miedo y la inquietud en muchas personas. La posibilidad de enfermar, de morir o de enviar a los propios seres queridos al hospital sin volverlos a ver hace que algunos sean presos de la angustia. En medio de esta crisis y para tomar las mejores decisiones es necesario vivir en la verdad, buscando medios de comunicación confiables y fuentes seguras de información. Todos nos queremos salvar. Hay algo más profundo y existencial. La posibilidad de contagiarnos y morir entristece a muchos. Es entonces cuando surge la pregunta sobre nuestro destino último: ¿a dónde iré después de la muerte? ¿Qué será de mi alma? Angustiados, quizá, por el pasado tan lleno de pecado y maldad, habrá quienes sientan un peso enorme sobre sus espaldas del que no se pueden deshacer. En nuestras crisis Cristo Jesús viene a la Tierra para ofrecernos su salvación: "Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo único para que todo el que crea en Él tenga vida etern...

Sembrar vida donde huele a muerte

H ay algo profundamente inspirador que hemos de aprender de quienes murieron en Walmart por el ataque terrorista de un gatillero que disparó en la tienda con el propósito de matar hispanos. Repasemos algunas de estas historias. Jordan y Andre Anchondo tenían un año de casados cuando dejaron a su hija mayor en un entrenamiento y fueron a Walmart, con su bebé de dos meses, para comprar materiales del nuevo curso escolar. Cuando empezaron los disparos su reacción inmediata fue proteger al niño, y eso les costó la vida. Elsa Mendoza, residente en Ciudad Juárez, era maestra de educación especial que había sobrevivido al cáncer. Como todos los fines de semana fue a visitar a sus familiares en El Paso. Su esposo y su hijo no se bajaron del coche aquel día para esperarla fuera de Walmart mientras ella iba a hacer una compra rápida. Juan de Dios Velázquez, originario de Zacatecas, su mudó a El Paso. Cuando el asesino empezó a disparar en la tienda, Juan de Dios trató de proteger a su espos...

Mi columneja

Heridas que sangran Esta semana conversé con una persona que se procuró dos veces el aborto. Era una mujer cuya madre y marido la presionaron para abortar. Pocas veces he visto tanto dolor en una mujer que tomó esa mala decisión; era un sufrimiento absolutamente indescriptible. Su herida era tan profunda y tan sangrante que casi la lleva al suicidio. Sentía que su vida era inservible, que no tenía sentido, que el infierno estaba esperándola para devorarla, a pesar de saber que Dios había perdonado su pecado. Se atrevió a hablar para mostrar su llaga al sacerdote, con la esperanza recóndita de encontrar perdón y alivio para su dolor. Hablar y no callar es demasiado importante. El diablo busca convencer a sus víctimas que se callen, que no lo digan a nadie, que Dios no les perdonará y así las orilla a vivir en la desesperación. Jesús expulsó a un demonio que era mudo (Lc 11,14). Bastó el poder de la Palabra para que fuera echado el diablo y el mudo comenzara a hab...

Hacer una Confesión general de la vida

E sta semana he estado acompañando al grupo de 21 seminaristas del Curso Introductorio en sus Ejercicios Espirituales anuales. Lo he hecho durante los últimos años guiado por los llamados "Ejercicios Espirituales" de San Ignacio de Loyola, diseñados para purificar el alma de todo apego al pecado y ordenar la propia vida en el cumplimiento de la voluntad de Dios. Quienes hacen los ejercicios meditan fuertemente, entre otros muchos, el tema del pecado para lograr un verdadero aborrecimiento de toda maldad en la propia conducta. Para ello san Ignacio recomienda preparar y hacer, lo que se llama, una confesión general de toda la vida. Consiste en hacer un inventario de todo el cúmulo de pecados acumulados, desde que uno tuvo uso de razón hasta el presente, para decirlos, con un corazón contrito, al sacerdote confesor. Es una experiencia profundamente liberadora. Hace años, cuando fui seminarista, en unos ejercicios ignacianos en Roma, hice mi confesión general. Recuerdo el...

Confesionario sin absolución: mi mamá me ha herido y no sé si puedo perdonarla

La pregunta: padre, usted puso un artículo dónde dice que uno no entrará al cielo si no perdona. Eso me tiene muy precupada porque mi mamá me ha hecho tanto daño desde que yo tenía cuatro años hasta la fecha. Han sido abusos desmedidos, indiferencia, sin un abrazo, haciéndome siempre menos y haciendo diferencias entre mis hermanos. Soy la mayor de seis hijos y ella me dejó toda su responsabilidad desde que yo era muy niña. Ella nunca trabajó. Fue mi papá quien siempre fue muy trabajador y responsable, pero muy enérgico. Nos golpeaba mucho por culpa de mi mamá. En fin, para mi mamá su dios es el dinero, así ha sido toda la vida. Ella es una persona tan falsa, hipócrita y avariciosa, al de que a mí tiene enferma. Ella sigue igual y no le duele nada. Para ella todo está muy bien. Yo no sé qué siento, si rencor o dolor. Todo lo que ella hace me tiene muy herida; yo ya tengo 60 años y es ahora que se me ha cargado más. Hace unos tres años siempre estuve callada pero ella no cambia. ¿Qué...

El bullying entre hermanos

Comentario a la Palabra de Dios, miércoles XIV, Génesis 41,55-57.42,5-7a.17-24a. En nuestras familias hay historias de amor y desamor. Historias de personas que sufrieron abusos físicos y psicológicos por sus hermanos, y después los que fueron abusados -por lo general eran los menores de entre los hermanos- crecieron con una enorme carga de resentimiento hacia los mayores. Estas heridas, presentes en el seno de nuestras familias, son causa de grandes malestares en las vidas adultas; fácilmente nos pueden llevar a vivir resentidos, con grandes amarguras e infelicidad. El remedio está en el perdón cristiano. José, el hijo de Jacob, había sido vendido por sus hermanos que lo quisieron matar. Sin embargo la Providencia de Dios hizo que José llegara a ser consejero del rey de Egipto. Dotado de una gran inteligencia y de gran confianza en Dios, José es la imagen de todo hombre que sabe que Dios nunca abandona a sus hijos. La vida da muchas vueltas. Ahora José tiene delante a sus herma...

Año de la Misericordia y Año de Fátima

N o es una coincidencia el que el Año de la Misericordia, que ya terminó, haya quedado junto al año en que celebramos el centenario de las apariciones de la Virgen de Fátima. ¿Por qué? ¿Qué contemplamos en uno y en el otro año? Durante el año 2016 el papa Francisco nos hizo saber que estamos "llamados a tener la mirada fija en la misericordia de Dios para poder ser también nosotros mismos un signo eficaz del obrar del Padre".  El Año de la misericordia nos hizo sentir muy cercano el amor misericordioso de Dios, quien, a pesar de que fácilmente nos cansamos de pedir perdón, nunca se cansa de perdonar nuestras miserias. Por más horrífico que sea nuestro pecado, "la misericordia siempre será más grande que cualquier pecado y nadie podrá poner un límite al amor de Dios que perdona", ha dicho el papa.  Personalmente doy gracias a Dios por aquel bendito año jubilar, sobre todo en los momentos en que acudí al Sacramento de la Confesión e hice mi peregrinación a la Cated...

Confesionario (sin absolución): aborté y me lo echan en cara

Pregunta: Me casé adolescente, con un joven que, al paso de los años, se hizo alcohólico. Yo tenía ya cuatro hijos y quede embarazada una vez más, y desesperada con mi difícil situación fui a El Paso Texas a abortar. Finalmente quedé viuda y con mis cuatro hijos. Ese pecado lo cargué muchos años, hasta que en el Año de la Misericordia, gracias al papa Francisco, recibí la absolución. ¿Qué puedo hacer cuando alguien de mi familia -mi hermana en concreto- me juzga y me echa en cara mi pecado, aún cuando yo le digo que ya fui perdonada? Estoy sufriendo mucho y no quiero volver a ver a mi hermana porque es muy dura para juzgar a los demás. Padre Hayen: Gracias por compartir tu caso, pero... ¡Qué dolor tan grande el tuyo! Aunado al sufrimiento emocional de haber abortado, ahora agregas el dolor de que alguien de tu propia familia te lo sigue echando en cara. La familia es el espacio donde unos y otros hemos de encontrar comprensión, compasión y ayuda emocional, pero a veces hallamos lo...

Confesionario (sin absolución): mi marido usa magia negra

Pregunta: Descubrí hace algún tiempo que mi marido puede estar usando magia negra. Por el momento estamos separados, ya que descubrí infidelidades y sufrí acoso por parte de mujeres con las que él ha estado. El punto es que sufro de muchas opresiones en mi casa y escucho muchos ruidos. Sueño o veo personas lastimándome. No sé qué hacer, estoy muy desesperada porque por más que intento salir de esto, me pasan cosas con las que ya no puedo más. Espero me pueda ayudar, gracias. Padre Hayen: con marido brujo y mujeriego, "pies para qué los quiero": ¡Córrele!... a invocar a todos los santos. Me parece terrible que esas mujeres de mala vida, no obstante te quitan a tu marido, se atreven a acosarte, seguramente por envidiosas. Claro, se atreven a molestarte porque se quieren quedar con él. Como esposa cristiana estás llamada a perdonar a tu esposo, lo que no significa que actúes con él como si nada hubiera sucedido, sino más bien a no guardarle rencor ni alimentar deseos de ven...

Confesionario (sin absolución): maldiciones de los padres

Pregunta : Por muchos años me pesó no tener relación con mis padres. Él nos abandonó y ella fue abusiva, nos maldijo mucho desde niños; todavía hace cuatro años testificó en corte en mi contra para que perdiera a mis hijos. Ahora vivo entregada al Señor, no les guardo rencor y todo lo que hago es orar por ellos, eso es todo. ¿Usted cree que sea yo recipiente de maldiciones por no poder tener una relación con ellos? Padre Hayen: me dolió mucho tu comentario por la lamentable actuación de tus padres hacia ti y tus hermanos. Es incomprensible cómo un padre puede maldecir a sus hijos y dañarlos emocionalmente de esa manera. Las maldiciones que tu madre te lanzó cuando eras niña seguramente no se cumplieron, puesto que veo que vives ahora entregada al Señor, no les guardas rencor y oras por ellos. ¡Qué mayor bendición que esa! Tu entrega a Dios y tu perdón hacia tus padres es la prueba de que las maldiciones que te lanzaron cayeron en el vacío. ¿Caerán maldiciones sobre ti por no po...

Historias de paz

En esta Jornada Mundial de la Paz me convenzo, una vez más, que Jesucristo es el Rey de la Paz, y que nuestro Señor es quien puede tocar y abrir los corazones más endurecidos por la violencia. Dos hechos históricos muestran que el hombre fue creado para la paz, y no para la violencia. Tropas enemigas en la guerra Durante la Primera Guerra Mundial, se enfrentaban en combate el ejército alemán y el ejército inglés. Cuando llegó el 24 de diciembre, víspera de Navidad, los alemanes se pusieron a decorar sus trincheras con adornos navideños y empezaron a cantar 'Noche de paz'. Los británicos se sorprendieron y comenzaron a responder con villancicos en inglés. Las balas se convirtieron en alabanzas a Dios. Bernard J. Brooks, sargento de Inglaterra recordaba el hecho y decía: "A última hora de la tarde los alemanes se volvieron divertidísimos, cantando y gritándonos. Dijeron en inglés que, si no disparábamos, ellos tampoco lo harían. Encendieron fuegos fuera de su trinchera, s...

Ningún hombre está maldito

La cultura cristiana tiene una visión muy positiva del hombre y del mundo. Aunque el cristianismo reconoce que el ser humano lleva en su alma la herida del pecado, nuestra vida se puede lavar completamente. El escándalo de nuestros pecados se puede convertir en regocijo. San Pablo, de ser perseguidor de la Iglesia y un hombre impasible ante el asesinato de los inocentes, fue ‘atrapado’ por el Señor y se convirtió en un predicador del amor y de la paz. (Imagen: "La Conversión de san Pablo, Paul Rubens, 1620).

El concepto de amor

Nuestra cultura occidental se formó con el concepto de amor cristiano. Gracias a que la causa del mundo es el amor, los hombres no han de tener miedo. Primero, porque saben que la severidad del juez no tiene la última palabra, pues antes que nada, Dios es padre que comprende y perdona. Y segundo, porque sólo el perdón puede darnos una segunda oportunidad. Esta idea de amor es la que nos libera de la rigidez moralista, tanto de los puritanos creyentes como de los ateos. Seremos juzgados por nuestro amor, no por nuestros éxitos.