Las personas que se involucran profundamente en prácticas de la New Age son seducidas por la idea de reducir el estrés y expandir la propia conciencia. Comienzan a asistir a retiros espirituales de días o semanas, para desconectarse de la rutina y reconectarse con su esencia interior. En estos retiros los guías los introducen en meditaciones intensas, yoga y otras prácticas que tienen por objetivo "despertar la conciencia", "trascender el yo" y obtener una gran paz mental. Los practicantes a veces tienen la sensación de estar fuera de su cuerpo, y esto lo interpretan, al inicio, como un crecimiento espiritual. Quienes avanzan por esta peligroso sendero llegan a sentir que, en su vida ordinaria, están desconectados de su cuerpo y del mundo, como si estuvieran viviendo en un sueño. Esas sensaciones suelen llevarlos, luego, a la ansiedad y al miedo. Ejercitantes del reiki, chakras, meditación trascendental, yoga y otras doctrinas orientales, interpretan esos estados de...
Vida católica: frontera México-Estados Unidos