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Mostrando las entradas con la etiqueta Cruz

Cristianos con carácter

Generación de cristal Vivimos en una época en que ya no nacen tantos niños en el mundo. En promedio los matrimonios tienen dos o tres hijos. Quienes tienen hijos muchas veces dan prioridad a evitarles cualquier incomodidad y a brindarles una protección excesiva. Se les llama padres de algodón a quienes tratan así a sus hijos, y como resultado tenemos una "generación de cristal", es decir, hijos que no toleran el sufrimiento y la frustración. La hiperprotección es un error educativo que puede ser, incluso, causa de enfermedades mentales y de grandes fracasos en la vida. La vida es dura y una manera adecuada para educar a un hijo para enfrentar las dificultades es formarle el carácter. ¿Qué es el carácter? Es un proceso de crecimiento interior basado en la renuncia, el sacrificio, la perseverancia y la fidelidad a un gran ideal para la propia vida. Es una cualidad que le da un "plus" de valor a la persona. El cristiano, persona de carácter Un hombre de carácter fue el...

Confesionario sin absolución: Quise tener muchos hijos y no funcionó

P regunta: ¡Buenos días padre! En estos últimos días me he cuestionado muchas cosas como el amor de mi matrimonio y el estar abiertos a la fecundidad. Yo me casé con la idea de tener muchos hijos. Me sometía procedimientos y nada funcionó. La presión era toda para mí, nunca para él. No vi lo evidente hasta hace poco, no era yo el problema. Pero él nunca quiso someterse a nada. Simplemente subía y subía de peso. Luego, hace unos 8 años, ni siquiera intimidad hay entre nosotros. Es una frustración inexplicable, un dolor que nadie entiende porque son cosas que a nadie se cuentan y se pasan en soledad. Yo me pregunto si este matrimonio es de verdad lo que Dios quería. Padre Hayen: gracias por tu mensaje y tu confianza. Llegar al matrimonio con la ilusión de tener hijos es lo ordinario de la mayoría de las parejas que se casan. Los hijos son la corona de la vida conyugal. Por eso tener un hijo es ver multiplicado el amor que los esposos se tienen. Lamentablemente en muchas parejas, hoy qu...

Tristeza que se convertirá en alegría

E stamos palpando la enfermedad y la muerte muy de cerca. Ayer justamente, hablaba con una mujer contagiada de Covid que cuida a su hijo enfermo en silla de ruedas y a sus padres que necesitan oxígeno. Toda la familia tiene alguna enfermedad y ella, la que cuida a todos, está a punto de ingresar al hospital. La mujer quería confesarse por video llamada pero, al no poder absolverla por ese medio, la invité a hacer un acto de contrición perfecto pidiendo perdón a Dios. En el evangelio de San Juan (16, 16-20), Jesús anticipó los desconsuelos de sus amigos: "Os aseguro que lloraréis y os lamentaréis vosotros, mientras el mundo estará alegre". Antes de padecer, él trata de sanar aquellas heridas aún no visibles pero que pronto se abrirán, y de ellas brotará la angustia y el desconsuelo. Sabía el Señor que vendría algo espantoso y nos dice, con realismo, "llorarán". Así inicia su terapia con nosotros. Sus palabras no se quedaron en la tristeza ni en el dolor: "v...

¿Señor, a quién iremos?

C onocí a una persona que vivió muy de cerca el drama de perder a dos bebés gemelos. Uno nunca vio la luz; el otro apenas duró unos días de nacido y murió. Ha sido una experiencia muy dura para los padres, y también para ella. Esto la desconcertó tanto y la entristeció a tal grado que, con una fe tambaleante, se retiró de la Iglesia. Cuando no entendemos los caminos de Dios, la tentación es apartarnos de Cristo. Muchas veces lo hemos sentido cercano cuando nos hacía sus favores: nos consiguió un empleo cuando estábamos en apuros, nos sanó de una enfermedad, hizo prosperar nuestros negocios. Pero cuando nos presenta el misterio de la cruz, cuando permite las pruebas duras, no entendemos del todo y podemos apartarnos de Él. Al hablarles Jesús a sus discípulos de comer su carne y beber su sangre, muchos prefirieron retirarse y dejarlo solo. Cuando les hacía su máxima declaración de amor, cuando les daba el regalo mayor de la Eucaristía, el Señor recibió el máximo desprecio. ¡Qué ...

Morir en la raya (a la muerte del padre Daniel Payán)

L o vimos entero de ánimo en diciembre del año pasado, cuando los sacerdotes de la diócesis nos reunimos para festejar el nacimiento del Redentor que estaba ya muy próximo. El padre José Daniel Payán tomó la palabra y, con gran optimismo, nos deseó una feliz Navidad y nos expresó su ánimo y su confianza en Dios ante la enfermedad que rápidamente avanzaba. En los meses estivos del año pasado le habían diagnosticado cáncer de páncreas y el padre Daniel se sometió a un tratamiento de quimioterapia. A pesar de la gravedad del cuadro clínico y sabiendo que el cáncer en ese órgano vital equivale casi a una sentencia de muerte, el padre decidió mantener su vida sacerdotal cotidiana. Con un positivo estado de ánimo, que a muchos nos sorprendió, siguió acompañando a su comunidad parroquial de Cristo Redentor en la predicación de la Palabra y la celebración de los sacramentos, así como también a sus hermanos sacerdotes en las reuniones de presbiterio y de decanato. Lo hizo hasta pocos días ...

Mi columneja

Lecciones de AMLO y la Conquista Después de la tormenta mediática que provocó AMLO en su exigencia a España para pedir perdón por las arbitrariedades cometidas durante la Conquista de México hace 500 años, me quedan claras tres lecciones. Primero, "Honra a tu padre y a tu madre". Hoy el socialismo indigenista insiste en que sólo la Malinche, la parte indígena y madre de este pueblo, debe ser honrada, mientras que Hernán Cortés debe ser repudiado. Eso es inducir a los mexicanos el odio contra su origen español, además de causar vergüenza y confusión en su identidad. El pueblo mestizo debe sentirse orgulloso de su sangre española e indígena, de su herencia, su lengua y su cultura. Segundo: "No juzgues y no serás juzgado". Y mucho menos podemos juzgar con criterios del siglo XXI los hechos que ocurrieron hace siglos. Es lo que se llama caer en un pecado de anacronismo. Toda civilización es fruto de mezclas, conquistas y eventos que nunca fueron pacíficos. Ha...

Sacerdotes sin miedos, anclados en Jesús

E l domingo pasado escribí un comentario al Evangelio titulado "El `No Juzgues´ de Dios en tiempos de juicio civil" en el que reflexionaba cómo nuestros juicios deben limitarse a los hechos y no a las personas. Algunas agrupaciones derecho humanistas y feministas respondieron con una carta pública, absurda y sin lógica, en la que me acusan de iniciar una agresiva campaña para defender a un sacerdote acusado y de servir a los intereses de partidos políticos. Además esta semana he recibido comentarios de personas que me dejan sentir la compasión que tienen hacia los sacerdotes por la situación de abusos sexuales en la Iglesia. También supe de algún sacerdote que sentía pena y vergüenza con la gente por el lodo del escándalo con que se ha manchado el ministerio sacerdotal. Ante este panorama debo decir que nunca nos avergoncemos de ser sacerdotes ni tampoco nos dejemos intimidar por quienes nos critican por el hecho de servir a la Iglesia. Hoy san Pablo en su primera Carta ...

"El camino hacia la gloria”. Comentario al Evangelio del domingo XXIV del Tiempo Ordinario

El "11 de septiembre" de la Iglesia

L a Iglesia está viviendo su 11 de septiembre propio. En esa fecha del año 2001, en Nueva York, perdieron la vida casi tres mil personas por el derrumbe de las torres. Pasaron 17 años y vino para la Iglesia el informe de Pensylvannia en el que reporta que número grande de almas fueron mortalmente heridas por sacerdotes en la Iglesia Católica. Monseñor Gänswein -secretario de Benedicto XVI- ha dicho que es como si todas las iglesias de Pensylvannia hubieran colapsado repentinamente, junto con la Basílica de la Inmaculada Concepción de Washington DC. La inmensa mayoría de los sacerdotes -quiero creerlo así- entramos un día al Seminario deslumbrados por la persona de Jesucristo. “Tú eres el Mesías”, le dijimos sin titubear. Por eso estábamos ahí, dispuestos a entregar la vida por él. ¿Qué sucedió en el camino? Pudo ser que hayamos tenido la experiencia de Pedro. El apóstol, en el caminar con el Señor, se dio cuenta de que Jesús le invitaba a la renuncia al mundo, a la sobriedad y la ...

Trigo y cizaña

Se derrumba el templo El domingo 5 de noviembre se derrumbó una parte del templo de Nuestra Señora de Guadalupe, parroquia del Valle de Juárez. Gracias a Dios los daños únicamente fueron materiales. Sin embargo no deja de ser un golpe duro para la comunidad y su párroco, el joven sacerdote Lalo Mendoza. Aunque en un principio perder un templo puede ser muy doloroso, creemos que en todo obra el Señor, y que todo concurre para bien de los que lo aman. Si Él lo permitió, tengamos la certeza de que es para crecimiento y santificación de sus hijos. Las cruces grandes y pequeñas que encontramos en el camino transforman nuestros dolores en fuente de bendiciones. Estemos seguros de que la comunidad parroquial que hoy en el Valle llora la pérdida de su recinto sacro, se verá bendecida con virtudes de solidaridad, de generosidad y de comunión con su párroco. “Al ir iban llorando, llevando la semilla; al volver vuelven cantando, trayendo sus gavillas” enseña el salmo. Nuestra cercanía y cariñ...

A la memoria de Octavio Murguía Chávez

Si hay un misterio que tiene la vida es el del sufrimiento. Octavio Murguía fue un joven, como cualquiera, alegre, deportista y simpático durante su infancia y adolescencia. En la escuela lo llamábamos 'el coruco'. El nombre coruco se refiere a un pequeño parásito que vive en las aves domésticas como las gallinas, y que ocasionalmente ataca al hombre. Sepa Dios por qué le llamaban así, seguramente que por inquieto y travieso. Recién terminada la secundaria, Coruco empezó a desarrollar una extraña enfermedad. Su cuerpo se fue paralizando. Poco a poco fue perdiendo sus facultades motoras y su capacidad de hablar. Pero mientras que su físico se iba lentamente atrofiando, crecía su lucidez y sus ganas de vivir. De un buen humor habitual, se fue convirtiendo en un maestro de vida para su familia y para muchos que lo conocimos. Le gustaban las bromas. Recuerdo en una ocasión en que, en su silla de ruedas, lo saqué a pasear. Fuimos a un restaurante y con señas me dijo que quería...

Confesionario sin absolución: creo que puedo morir y temo por mi familia

La pregunta: Buen día padre, desde Argentina, feliz Pascua. Hace unos meses estoy aquejado por una enfermedad respiratoria. Todos me alientan, hasta mi médico, pero uno sabe mejor que nadie cómo se derrumba todo por dentro. Nunca antes tuve la percepción del final como ahora. La depresión, el dolor, la angustia y el enojo me ha superado y ha arrastrado a mi familia. Luché mucho por conseguir un empleo digno, y en febrero pasado recibí como regalo de Dios un puesto en una organización prestigiosa de mi ciudad, con un sueldo digno que sacaría de pobres a mis hijas y... pum, el golpe: mis vías respiratorias empezaron a deteriorarse, quizá sin retorno. No disfruto de mis hijas ni de mi trabajo tan ansiado. Se ha desatado mi miedo a la muerte, a la oscuridad, al olvido y al purgatorio. Lo que más temo es dejar a estas hermosas niñas sin sustento y empujadas a la pobreza. Soy sustento también de mis padres. Si me voy los dejaré a ellos, a mis hijas y a mi mujer en la situación más penosa...