C on frecuencia se escuchan, en medio de la noche, los gritos desgarradores de las chicas. “No es un manicomio. Es una especie de hospital de paz, construido por Dios para sus ángeles heridos. Es donde las niñas, por fin, aprenden que son amadas por lo que son y no por lo que hacen”. Así define el padre Jeffrey Bayhi a Metanoia Manor , un residencia en el estado de Luisiana para adolescentes, que han escapado del oscuro mundo de la trata de menores. El tema del tráfico sexual de menores ha sido traído a la conciencia gracias al éxito en cartelera de "El sonido de la libertad", película que descubre el sufrimiento traumático que provoca a los niños esta lacra social, y que destruye tantas familias y vidas humanas. Negocio muy sucio La ONU estima que existen cinco millones de personas como esclavas sexuales en Estados Unidos. México es el país que exporta la mayoría, y también es el país que ocupa el primer lugar en difusión de pornografía infantil en el mundo. No es extraño qu...
Vida católica: frontera México-Estados Unidos