Si lees atentamente el relato de Marcos 1,29-39, te darás cuenta de las actividades de Jesús que conforman su ministerio de salvación en la tierra. Va a casa de Pedro donde cura a la suegra de éste; al atardecer expulsa demonios de los posesos; luego se marcha a orar solo; por último se va a predicar a otras ciudades. Cristo predica: su ministerio continúa en la historia a través del servicio de Pedro y sus sucesores, los papas que, en comunión con los obispos y la colaboración de los sacerdotes, se predica el Evangelio en toda la tierra. También los catequistas de las parroquias, los misioneros y los padres de familia que enseñan el catecismo a sus hijos, prolongan el ministerio de enseñanza de Jesús. Los miles de colegios y universidades católicas son presencia de la enseñanza de Cristo. Cristo sana: su gracia sigue tocando los corazones llamándolos al arrepentimiento y la conversión; ahí empieza un camino de curación de las almas. Las personas que confiesan sus ...
Vida católica: frontera México-Estados Unidos