S an Agustín, obispo y Doctor de la Iglesia –uno de los hombres más influyentes del pensamiento cristiano– cuenta en sus escritos que varias veces estuvo al borde de la muerte. Cuando tenía 29 años y estaba en Roma fue azotado por una enfermedad de carácter infeccioso de la que pudo recuperarse. Tres años después, debido al excesivo trabajo literario, uno de sus pulmones empezó a enfermar y se vio obligado a respirar con dificultad. Su voz se hizo débil y tenía intensos dolores en su pecho. Además lo atormentaba un dolor de muelas. En otras ocasiones confesó no poder caminar ni mantenerse en pie, ni sentarse por la hinchazón y dolor de sus hemorroides. Durante los últimos meses hemos sabido que cerca de nosotros hay personas que padecen de Covid-19. Un sacerdote de nuestra iglesia diocesana llegó a perder más de 12 kilos en pocos días, su voz se apagó y fueron tan altas sus fiebres y sudoraciones que por momentos deliraba, ni siquiera tenía fuerzas para decir un Padrenuestro y a ...
Vida católica: frontera México-Estados Unidos