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Mostrando las entradas con la etiqueta Pereza

De sacerdotes y laicos ociosos, líbranos Señor

Comentario a la Palabra de Dios, martes XIV, año 1 La vida del sacerdote nunca es aburrida, y lo peor que le puede ocurrir a un cura es andar de ocioso. Eso también nos enseñó san Benito. Decía el santo que en la jornada del monje no hay lugar para el ocio, que causa tantos desórdenes; el monje puede dedicarse a cualquier tipo de trabajo manual o intelectual, mientras que no impida la vida comunitaria y la vida de oración. Cuando un ministro del Señor no tiene nada qué hacer, el diablo lo tienta de múltiples formas, y al poco tiempo anda resbalándose de abismo en abismo. A san Benito le quedaba claro que la vida cristiana tiene una parte de lucha espiritual que no podemos dejar de lado. La Palabra de Dios nos dice que Jacob, luego de que obtuvo la bendición de su padre Isaac, -bendición que le correspondía a su hermano Esaú- tuvo que enfrentar a su hermano que venía a él con 400 hombres. Jacob tenía temores y angustias, y se echó a dormir. En su sueño tuvo que combatir contra un p...

Economía del hogar y vicios capitales

En este inicio de año, los descalabros económicos, las deudas de las fiestas de diciembre y el aumento de precio de tantos productos pueden dificultar la economía familiar. Además, es a principios del año cuando debemos meter la mano al bolsillo para pagar el impuesto vehicular, el predial al municipio y dar el diezmo a la Iglesia, así como para cubrir otros gastos. Todos quisiéramos que el dinero rindiera un poco más, pero si queremos que esto suceda debemos trabajar la vida interior –con sus virtudes y vicios– para cambiar, quizá, algunas actitudes que no ayudan para tener una buena economía. Desterrar la envidia: los gastos innecesarios pueden surgir cuando vivimos muy pendientes de lo que tienen los demás y que nosotros no tenemos. Es una fuente continua de sufrimientos. Cuando nos comparamos con otras personas y deseamos tener el coche que ellos tienen; cuando vivimos en una competencia social y no podemos quedarnos atrás en gastar en restaurantes, ropa, viajes o fiestas, ...