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Mostrando las entradas con la etiqueta Difuntos

Día de Muertos: fe y superstición

La noche de muertos es una noche "mágica" en México. El atractivo visual y la atmósfera misteriosa alrededor de esta celebración cautivan a nacionales y extranjeros: altares y tumbas llenas del colorido del cempasúchil y las velas; las calaveritas de azúcar, el pan de muerto, los tamales, el mole negro y el pozole; los dulces de calabaza y los alfeñiques; las mujeres vestidas de catrinas –que ahora concursan como "misses" en certamen de belleza–; los trabajos de papel picado, las flores y el copal; música y cantos como "La llorona", "La Bruja" y "Hasta los huesos". Es un ambiente que cautiva los sentidos y que, personalmente, disfruto mucho. Son bellísimas expresiones culturales de lo que somos Hispanoamérica, esa mezcla de lo indígena con lo español y lo católico. La Iglesia, que en su Liturgia creó la Conmemoración de los fieles difuntos el 2 de noviembre como un día especial del calendario para orar por los muertos, está al origen de...

380 cadáveres

El hallazgo de más de 380 cadáveres apilados en un crematorio de Ciudad Juárez, esperando durante varios años el servicio de cremación de algunas funerarias que subcontrataron dicho servicio, suscita algunas preguntas. El macabro descubrimiento hace que muchas personas pongan en tela de juicio si las urnas con cenizas que entregan las funerarias a sus clientes contienen las cenizas reales de su ser querido difunto, o si son cenizas de alguien o de algo más. Al despedir después de una ceremonia religiosa o de la velación en la capilla ardiente a un ser querido que ha muerto, los deudos confían en que la funeraria cremará el cadáver y les entregará las cenizas verdaderas. Pero todo puede resultar ser una farsa. Es importante reclamar el cuerpo de un ser querido difunto. Cuando Sara, esposa de Abraham, murió, éste reclamó el cadáver a los descendientes de Het y les dijo:"Aunque yo no soy más que un extranjero residente entre ustedes, cédanme en propiedad alguno de sus sepulcros, para...

Historia católica de un fantasma

En una encuesta en mi cuenta de Twitter pregunté esta semana si las personas creían en la existencia de los fantasmas, entendiendo por "fantasma" el espíritu de una persona muerta que se aparece o se manifiesta en el mundo de los vivos. De 1277 votos, el 54% dijo que sí cree, el 31% dijo que no, y el 15% dijo que no estaba seguro. La historia que ahora describiré es real. La encontré en un artículo de la revista Crisis escrito por Mary Cuff, quien es doctora en literatura estadounidense y que publica en algunas revistas del género. La veracidad de la historia la respalda quien fue el secretario particular arzobispo de Baltimore, James Gibbons, muerto en 1921, y quien fue editor de Catholic Review. En 1794, en Middleway, West Virginia, para pedir refugio, una persona extraña llamó a la puerta de la casa campestre de Adam Livingston, quien era un granjero. Durante la noche, el forastero enfermó y pidió un sacerdote católico. El señor Livingston, quien era luterano y de fuertes ...

Hasta el Cielo, don Renato

Después de una prolongada enfermedad, a los 83 años de edad, ha muerto nuestro querido obispo emérito de Ciudad Juárez, don Renato Ascencio León. El padre espiritual que Dios puso al frente de esta porción de su grey como pastor, fue llamado a la presencia de Dios el pasado lunes 27 de junio, memoria de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Encomendamos su alma a la protección maternal de la Virgen, siempre dispuesta a socorrer a sus hijos, especialmente en el momento último viaje hacia la vida eterna. En estos días posteriores a su fallecimiento, vienen a la memoria innumerables recuerdos vividos con don Renato, recuerdos que nos llenan de gratitud a Dios por su vida y ministerio en nuestra comunidad, ejercido durante veinte años, de 1994 hasta 2014. Como hijos agradecidos con aquel a quien Dios puso al frente de su pueblo como padre y pastor, reconocemos aquellas cosas buenas que don Renato llevó a cabo en su vida, damos gracias por aquello que él, como obispo, nos dio, y bendecimos a...

Doblan las campanas

Padre Jesús Armando Delgado Carlos U na gran cantidad de muertos desborda los hospitales y satura las funerarias. Pareciera que el Ángel Exterminador nuevamente hiciera su rondín por nuestros barrios y centros de trabajo. No hay ambiente en el que la muerte no se haya hecho presente, con Covid o sin Covid. La Iglesia no se ha librado. En el colegio de los presbíteros los padres Agustín Navarro, Jesús Figueroa y Armando Delgado fueron llamados al tribunal de Dios. En el gremio de los diáconos la muerte segó las vidas de Francisco Lazo durante el verano, y recientemente Abraham Gutiérrez. También la muerte visitó a las Misioneras de María Dolorosa y la madre Luz Estela Borunda tuvo que abandonar este mundo para acudir puntual a su cita con el Señor. Los seis llamados por Dios a su divina presencia nos dejan un vacío en el corazón. Recordaremos del padre Navarro su gran celo pastoral; del padre Figueroa su sencillez y su sabiduría; del padre Armando su buen humor y su cercanía a sus felig...

La unción de Betania

Hoy es Lunes santo. Contemplamos la escena de la unción que hace María de Betania a los pies de Jesús con un perfume muy costoso (Jn 12, 1-11). María prepara la muerte de su Señor y se prepara para ella. Es necesario prepararnos para la muerte, la propia y la de nuestros seres queridos. Cada persona tiene una misión que cumplir en la vida, y cada quien tiene su tiempo para realizarla. Estemos listos para partir cuando Dios lo disponga y sí, lloremos a nuestros seres queridos en su tránsito hacia la vida futura, pero dejándolos ir al encuentro con Dios, sin aferrarnos desesperadamente a ellos, y sin conservar sus cenizas en casa. Dios nos disponga a dejar este mundo cuando Él lo decida. La Virgen, los ángeles y los santos nos asistan en ese momento.

Morir en la raya (a la muerte del padre Daniel Payán)

L o vimos entero de ánimo en diciembre del año pasado, cuando los sacerdotes de la diócesis nos reunimos para festejar el nacimiento del Redentor que estaba ya muy próximo. El padre José Daniel Payán tomó la palabra y, con gran optimismo, nos deseó una feliz Navidad y nos expresó su ánimo y su confianza en Dios ante la enfermedad que rápidamente avanzaba. En los meses estivos del año pasado le habían diagnosticado cáncer de páncreas y el padre Daniel se sometió a un tratamiento de quimioterapia. A pesar de la gravedad del cuadro clínico y sabiendo que el cáncer en ese órgano vital equivale casi a una sentencia de muerte, el padre decidió mantener su vida sacerdotal cotidiana. Con un positivo estado de ánimo, que a muchos nos sorprendió, siguió acompañando a su comunidad parroquial de Cristo Redentor en la predicación de la Palabra y la celebración de los sacramentos, así como también a sus hermanos sacerdotes en las reuniones de presbiterio y de decanato. Lo hizo hasta pocos días ...

Veo los cielos abiertos (homilía en el funeral de mi abuelo Pablo Cuarón)

Misa exequial concelebrada (Padres Eduardo Hayen, Alberto Castillo, Oscar González, Salvador Magallanes y Juan Manuel Orona) A yer día de Navidad nuestra familia tuvo grandes contrastes. Celebramos la Nochebuena con cena y fiesta, dimos gracias a Dios por la unidad de nuestra familia y por tantas bendiciones derramadas. Hicimos una bella meditación sobre la importancia de Jesús como parteaguas de nuestra historia y de nuestras almas. Pocas horas después nos enterábamos de la muerte de nuestro abuelo que se despedía de este mundo para entrar en la eternidad. Qué inmenso contraste. Celebrábamos en la noche de Navidad un nacimiento, y la mañana de Navidad estuvo marcada por la muerte de mi abuelo. Cánticos al niño Dios y después la Coronilla de la Misericordia por un difunto. Así de contrastante es la liturgia que hoy celebramos de san Esteban, primero de los mártires. Ayer la Iglesia proclamaba la paz y el amor con cánticos de ángeles del cielo; hoy parece que se proclama la pe...

Urbano Zea, requiescat in pace

En Ciudad Juárez hay conmoción. Urbano Zea, el atleta, el nadador en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, que ocupa un lugar en el Salón de la Fama deportiva juarense, el buen amigo, esposo y padre de cinco hijos murió de manera repentina. Un infarto hizo que su corazón dejara de latir y con ello muchas personas de esta ciudad quedaron en absoluto desconcierto. Uno de los grandes misterios que tiene la existencia es que a muchos se les pide suspender la redacción de su vida sin que tengan oportunidad de terminar el párrafo. A media frase deben cortar su inspiración. Quedan así tantas cosas por escribir, asuntos que arreglar, gente para despedir, círculos qué cerrar, una última plegaria para musitar, una esposa y unos hijos para besar. Cayó el telón imprevistamente y no hubo tiempo. Jesús advertía sobre el carácter dramático y fulminante de la muerte cuando dijo: “Estén prevenidos, porque a la hora que menos piensen vendrá el Hijo del Hombre” (Lc 12,40). En estos días he encontrado...

Confesionario sin absolución: a la amiga de mamá la enterraron en el patio de su casa

La pregunta: Padre cuando una persona muere ¿se le puede sepultar en el patio de la casa? Mi mamá conoció a una señora, ella falleció y sus hijos la sepultaron en el patio se la casa y todos los días le ponen flores. Le hicieron como un jardín y dicen ellos que platican con ella y ya en la noche se despiden de ella, también le ponen una veladora todos los días. Mi mamá se quedó sorprendida cuando se enteró de eso y me contó y me pregunta si eso es correcto. Yo una vez oí a un padre que dijo que los difuntos necesitan un lugar sagrado como el panteón o una cripta. Usted ¿qué opina padre? ¿No es correcto, verdad? Padre Hayen: si esas personas, que mencionas, enterraron a su difunta en el patio de su casa, debieron haber pedido un permiso especial a la autoridad pública. De lo contrario incurrieron en un delito que puede tener sanciones de la misma autoridad. Hay familias ricas que construyen sus mausoleos en sus propias residencias para sepultar ahí a toda la parentela, pero esto r...

Confesionario sin absolución: me turban las cenizas de la que fue mujer de mi esposo

Pregunta : Buenas tardes, soy de Chihuahua y tengo meses viviendo en Ciudad Juárez. Me junté con un hombre que fue mi compañero de la escuela primaria, y no lo veía desde hacía 20 años. Él enviudó el año pasado y decidimos unir nuestras vidas. Yo tengo tres hijos, él tiene dos y a ellos los quiero como si fueran míos. No pensé que la muerte de su esposa le doliera tanto. Puso las cenizas de su mujer en la sala de la casa, y ahora a mis hijos y a mí nos están sucediendo cosas horribles. Este fin de semana mi niño de 14 años habló muy ronco, su mirada era otra, nos dijo que nos iba a matar a todos, como si se le metiera un demonio. Estoy muy asustada, mi pareja es escéptico. Dice que es muy católico pero en estos momentos está molesto con Dios por lo sucedido y no quiere ni ir a misa. Tengo miedo y me siento impotente. Ayúdeme por favor. Padre Hayen: sobre las cenizas de la que fue la esposa de tu marido, debo decirte dos cosas. Es de mal gusto que, si ya se casó contigo, tu esposo...