En medio de esta pandemia del Covid-19 circulan en redes sociales algunos videos de personas y familias que piden a los obispos abrir los templos lo más pronto posible. Son fieles que tienen hambre de recibir la Eucaristía y eso ha de alegrarnos a todos. Sin embargo los obispos de la Iglesia nos piden obediencia. No caigamos en críticas o rebeldía contra la disposición del ayuno eucarístico mientras dura el confinamiento. En su enseñanza del buen pastor, Cristo Jesús habla de entrar por la puerta, y no tratar de saltar por la cerca para entrar. Escuchemos la voz del Señor representado en sus pastores, tengamos la sabiduría y la caridad hacia todos, y sepamos esperar para entrar en el templo cuando el buen pastor quiera que la puerta se abra. Quien obedece no se equivoca y tengamos la certeza de que pronto nuestra tristeza se convertirá en alegría. A pesar de que los contagios no han disminuido significativamente, algunos lugares como en Texas, las autoridades civiles están permitien...
Vida católica: frontera México-Estados Unidos