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Mostrando las entradas con la etiqueta Adicciones

Liberarse de adicción sexual

Con frecuencia me encuentro con personas que, con cierta angustia, piden ayuda para superar una adicción sexual, generalmente la pornografía. Desde la creación de internet el consumo de material porno ha escalado a niveles altísimos, siendo Estados Unidos el primer consumidor mundial, y México el cuarto. Es un problema pastoral que roba la libertad y la alegría a millones de consumidores adictos. Una persona se engancha, por lo general, a algún vicio sexual por motivos como el aburrimiento, la soledad, el aislamiento o algún dolor emocional. Muchas veces la única razón de la adicción es la búsqueda de placer. La dependencia puede ser tan fuerte como sucede con la adicción a las drogas, y aunque la sujeción a la porno proporciona un alivio temporal, el precio que se paga es físico y psicológico, y puede llegar, incluso, a destruir un proyecto de vida. Algunos jóvenes me dicen, con mucho desconsuelo, que, por más que lo intentan, no pueden salir del vicio; que es algo que supera sus fuer...

Porno contra tu dinero, trabajo y estudios

Despidos de empresas, baja productividad, ausentismo y fracaso en los estudios son algunas consecuencias comunes para las personas adictas al porno.

De los moteles a la vida cristiana

Los últimos serán los primeros y los primeros, los últimos. (Jesús de Nazaret) N adie creería que una persona que se ha dedicado a la prostitución ofreciendo servicios sexuales a parejas pudiera ser hoy un hombre de Dios. Sin embargo, lo es. Si algunas personas de Iglesia hubieran conocido las andanzas de  Adrián –omito su nombre real–, hace algunos años, en moteles, clubes de estriptís y salas de masaje, muy probablemente lo habrían despreciado por encontrarse a muchos kilómetros del reino de Dios; o lo tendrían como una persona consumida por la lujuria, un depravado en el que difícilmente habría posibilidad de recuperación. ¿Qué tiene que suceder en esas vidas que fácilmente etiquetamos como "perdidas" para que no sólo abandonen ciertas conductas destructivas sino para que enderecen su existencia y adelanten a muchos en los caminos del reino de Dios? "Tocar fondo" es una expresión muy utilizada para indicar esos abismos del mal a los que podemos descender, viendo ...

SOS: vicio de las redes sociales

Estoy convencido de que una de los peores males que existen para la vida personal y familiar es la adquisición de un vicio. Cualquiera que sea: tabaquismo, alcohol, drogas, medicinas, obsesiones sexuales, trabajo, juegos de azar. Hoy ha aparecido uno que pone en peligro la paz mental de millones de personas. Hablo de la adicción a internet y las redes sociales. Quienes alguna vez fuimos fumadores recordamos nuestros primeros cigarrillos. Creíamos vernos como Rodolfo Valentino o Sofía Loren, atractivos e interesantes ante los demás, hechando fumarolas por boca y nariz. Al principio estaba en nuestro control. Al poco tiempo, y sin darnos cuenta, ya no eran tres cigarros al día sino seis o siete, luego doce y finalmente los veinte que contiene una cajetilla. Quizá más. Algunos llegaron al punto de ya no fumar entre comidas sino de comer entre fumadas. El vicio de las redes sociales comenzó cuando abrimos una cuenta de correo electrónico. Nada malo había en ello; hasta las mismas i...

El conejo de Playboy

N o es que el famoso conejo en perfil con corbatín se haya vuelto pudoroso. La revista Playboy dejará de mostrar imágenes de mujeres desnudas a partir de marzo del año próximo sólo por motivos económicos. El fácil acceso a cualquiera de las cientos de millones de páginas pornográficas en Internet ha hecho que las conejitas de Hugh Hefner, fundador de la revista, estén pasadas de moda y atraigan a pocos. Playboy nació antes de la revolución sexual de los años 60. En 1953 la revista publicó su primer número y desde entonces su tiraje fue en aumento hasta superar los 5 millones de ejemplares mensuales en los años 70. Hoy apenas tiene un tiraje de 800 mil. Para los que crecimos en aquellos años la revista solía ser prohibida y, por lo mismo, atractiva. Muchos, para no ser descubiertos, la hojeaban cubriéndola con una revista de Mecánica Popular. Las conejitas de Playboy se convirtieron en un anzuelo para llevar a millones de personas hacia la adicción sexual, un problema que hoy tie...