La Suprema Corte de Justicia de la Nación, una vez más, ha cometido un grave atropello contra la dignidad humana. Después de haber despenalizado el aborto el pasado 7 de septiembre, ahora los ministros han invalidado el derecho a la objeción de conciencia que tienen los médicos y personal de salud para no practicar el aborto, cuando consideran que dicha práctica contradice el juicio de su conciencia personal. La objeción de conciencia es la negativa de una persona para cumplir con un mandato jurídico cuando este se opone a sus creencias fundamentales. Vivir según nuestras convicciones sobre el bien y el mal es un derecho primordial que protege nuestra dignidad y libertad. Es un derecho que todos tenemos y que ahora ha sido revisado por la Corte, para ser remitido a las cámaras legislativas y que sean estas las que establezcan sus límites. Saben que si permiten el derecho a la objeción de conciencia como está hoy estipulado en la ley, la mayoría del personal sanitario en Méxi...
Vida católica: frontera México-Estados Unidos