O rza y alcuza son palabras muy castellanas. La primera indica la vasija para guardar conservas y la segunda significa el contenedor para el aceite. En términos espirituales hacen alusión a la providencia de Dios que a veces nos pone a prueba y quizá hasta en situaciones extremas. Dios, por medio del profeta Elías, ha cerrado los cielos y no habrá lluvia en la región como escarmiento por tanta idolatría. La profecía fue para todos y el profeta Elías sufre también las consecuencias. Se refugió en un torrente que se secó. Casi muerto de hambre y sed camina hasta encontrar a una mujer viuda y a su niño. Ellos sólo tienen un poco de harina en la orza y una pequeña cantidad de aceite en la alcuza. Saben que les espera la muerte. (1Re 17,7-16) Cuando llega Elías a esa casa, la mujer lo reconoce como un hombre de Dios y cree todo lo que él le dice. Le pide que le prepare un pan y que él comerá primero. Luego comerán ella y el niño. La mujer, en un acto enorme de fe, confía en esas pal...
Vida católica: frontera México-Estados Unidos