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Mostrando las entradas con la etiqueta Fidelidad

La orza y la alcuza

O rza y alcuza son palabras muy castellanas. La primera indica la vasija para guardar conservas y la segunda significa el contenedor para el aceite. En términos espirituales hacen alusión a la providencia de Dios que a veces nos pone a prueba y quizá hasta en situaciones extremas. Dios, por medio del profeta Elías, ha cerrado los cielos y no habrá lluvia en la región como escarmiento por tanta idolatría. La profecía fue para todos y el profeta Elías sufre también las consecuencias. Se refugió en un torrente que se secó. Casi muerto de hambre y sed camina hasta encontrar a una mujer viuda y a su niño. Ellos sólo tienen un poco de harina en la orza y una pequeña cantidad de aceite en la alcuza. Saben que les espera la muerte. (1Re 17,7-16) Cuando llega Elías a esa casa, la mujer lo reconoce como un hombre de Dios y cree todo lo que él le dice. Le pide que le prepare un pan y que él comerá primero. Luego comerán ella y el niño. La mujer, en un acto enorme de fe, confía en esas pal...

Nuestra actitud ante el gobierno electo de México

Porque ellos venden al justo por dinero y al pobre por un par de sandalias; pisotean sobre el polvo de la tierra la cabeza de los débiles y desvían el camino de los humildes; el hijo y el padre tienen relaciones con la misma joven, profanando así mi santo Nombre. (Amós 2, 7) El profeta Amós ponía sobre aviso al pueblo de Israel: cuidado con olvidar a Dios. Muchas veces lo hizo. Vendió por dinero al pobre y al inocente. Permitió que el que nada tenía se revolcara en el polvo, y torció los procesos de los indigentes. Son palabras duras. Amós nos recuerda lo que Dios hizo por su pueblo, y cómo Israel pervirtió su libertad para olvidarle. El pueblo de México ha vivido un hartazgo durante los últimos años. La corrupción, la violencia, la impunidad, la migración por falta de oportunidades han estado presentes en la vida de nuestra nación. Todo ello no es sino síntoma de que, por mucho tiempo, hemos olvidado a Dios. Hemos utilizado mal nuestra libertad. Hemos olvidado el precepto del a...

El resto fiel

Cuando la Iglesia católica es perseguida, de su seno brota la fecundidad y la vida. Cuando, en cambio, la Iglesia se confunde con el poder, deja de ser creíble porque ya no se ve el rostro de Cristo crucificado y resucitado. Si arrecian las persecuciones o los escándalos en la vida de la Iglesia, no tengamos miedo ni ansiedad y confiemos en que Dios siempre protegerá a su Esposa. Y la lleva por un camino de purificación en el desierto para devolverle la frescura del encuentro con Dios. En los períodos más oscuros de la historia de la Iglesia siempre habrá un 'pequeño resto' fiel a Dios que mantenga viva la fidelidad y la esperanza. Miremos las luces y las sombras de la vida de la Iglesia y de nuestra vida propia, y no pactemos con situaciones que tienen poco de cristiano. Emprendamos, pues, el éxodo hacia una vida más evangélica.