No quiero ser catastrofista ni pájaro de mal agüero. Como sacerdote estoy llamado a comunicar la alegría del Evangelio y la esperanza cristiana. Sin embargo los sacerdotes estamos llamados también a leer los signos de los tiempos para descubrir a Dios que nos habla en los acontecimientos, denunciar el pecado y anunciar la salvación. He leído un inquietante artículo del padre jesuita Robert McTeigue que ha escrito para la revista Crisis llamado "Una breve historia de nuestra aniquilación" (A brief history of our annihilation), en el que describe algunos hechos clave que han conducido a nuestra sociedad por un camino de declive espiritual y moral con efectos estremecedores. Él lo describe como una tendencia de la historia hacia la aniquilación del ser humano. La fractura inició en 1517 con Martín Lutero y el protestantismo que rechazó a la Iglesia. En el año 1789 comenzó el rechazo a Jesucristo con la Revolución Francesa. En el siglo XIX Charles Darwin y Karl Marx rechazaron a ...
Vida católica: frontera México-Estados Unidos