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Mostrando las entradas con la etiqueta Primeros cristianos

Señales poderosas de Dios

Hoy los judíos preguntan a Jesús: ¿Qué signo vemos que haces para que creamos? La fe no es producto de un razonamiento mental o de una costumbre social. La fe es fruto de una señal de Dios en nosotros. Algo obra Dios que cambia la vida y hace distinta la historia. Y eso es más poderoso que muchas palabras. En el siglo II –siglo del primer amor– los paganos se convirtieron al cristianismo por ver las señales que Dios hacía en los seguidores de la nueva religión. Veían que los cristianos tenían la firme esperanza de resucitar y cómo iban a la muerte seguros de esta promesa divina. Descubrían que los discípulos de Jesús tenían una brújula moral muy alta que guiaba y ordenaba sus vidas, como por ejemplo en el recto uso que hacían de la sexualidad y cómo eran capaces de vivir, muchos de ellos, en el celibato y la virginidad consagrada. Observaban que a los niños, las mujeres y los esclavos eran tratados con la misma dignidad y respeto; escuchaban que al esclavo lo llamaban "herman...

Por qué el mundo se hizo cristiano

Galeno observó a los antiguos cristianos e hizo su diagnóstico ¿Por qué el mundo antiguo se hizo cristiano? En el siglo II hay testimonios de algunos paganos que, observando el cristianismo desde fuera, señalaron las causas de la pujanza de la nueva religión. Luciano de Samósata decía que los cristianos tenían un amor muy grande a los libros sagrados, pero además llegaban a formar verdaderas comunidades fraternas; que cultivaban el desprendimiento del dinero y el compartirlo con los que sufren; hablaba de cómo los cristianos despreciaban la muerte y esperaban la vida eterna. Galeno, un investigador médico, decía que la fuerza de los cristianos era la esperanza en la resurrección, el recato en el uso del matrimonio, la capacidad que tenían para abstenerse de relaciones sexuales durante toda la vida y vivir la virginidad consagrada, así como la santidad de vida y el perfeccionamiento moral. Lo que aquellos paganos no sabían era que el Espíritu de Cristo estaba vivo y que con su pod...

El éxito del cristianismo

El mitraísmo fue muy popular en Roma, pero no prosperó Nos preguntamos, ¿por qué el cristianismo tuvo tanto éxito en el mundo antiguo? Ante la oferta de religiones mistéricas que había en el Imperio Romano, como el culto a Mitra y Cibeles, las gentes no se convirtieron a esas religiones paganas, sino terminaron por hacerse cristianos. Esto fue gracias, no a grandes planes pastorales, sino a la evangelización de corazón a corazón, de familia a familia. En los dos primeros siglos de nuestra era los cristianos llegaron a ocupar un lugar respetable en el Imperio y fueron el diez por ciento de la población. Años antes, un sabio judío llamado Gamaliel, que era miembro del Sanedrín y muy versado en las Escrituras, ante aquellos doce apóstoles que predicaban a un Cristo muerto y resucitado, aconsejó: "No os metáis con esos hombres; soltadlos. Si su idea y su actividad son cosa de hombres, se dispersarán; pero, si es cosa de Dios, no lograréis dispersarlos, y os expondríais a lucha...

Obedecer a Dios antes que a los hombres

C uando los primeros cristianos fueron perdiendo timidez en el Imperio Romano y trataron de vivir su fe, pronto chocaron con las estructuras del Estado que les exigían participar en los ritos paganos como manera de mantener la unidad política. El cristianismo pretendía y pretende ser una religión universal sin admitir mezclas con cultos extraños. ¿Cómo vivir la fe católica sin participar en los cultos idólatras de la antigua Roma? La frase de san Pedro "Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres" costó vidas y ganó muchos mártires para gloria de Cristo (Hch 5, 27-33). Los católicos del siglo XXI, aunque no estamos obligados a participar en cultos idólatras del Estado para mantener la unidad política, con frecuencia nos encontramos presionados para aceptar las ideas que la cultura occidental considera que son políticamente correctas. Así, el que es consciente de que hay que obedecer a Dios antes que a los hombres, por ejemplo un político, no votará por despenaliza...

El imparable viaje de la Buena Noticia

H echos de los Apóstoles describe a las primeras comunidades cristianas en un ambiente idílico, donde eran todos un solo corazón y una sola alma, donde todo lo tenían en común y sentían lo mismo (Hch 4, 32-37). ¿Sería así? ¿Era tan hermosa la convivencia humana? Lo cierto es que el Evangelio y el Espíritu Santo fueron transformando a las personas como nunca antes la humanidad lo experimentó. El contacto con la Palabra de Dios y el poder de la gracia hicieron que el egoísmo abriera paso a la solidaridad y el odio fuera transformado en perdón. Cierto también es que el mismo libro de Hechos nos describe otros momentos de tensión y de disputas entre los cristianos. La fragilidad humana también estaba presente en las comunidades. Hubo discrepancias entre Pablo y Juan Marcos, así como discusiones por falta de atención a las viudas o la aceptación de los paganos. La armonía del pasaje que describe la fraternidad ideal de los primeros cristianos tiene que ser leído en conjunto con los tex...

Ante las calamidades, los cristianos oraban

Un poco de historia de los primeros cristianos... Después del siglo I, la iglesia toma nuevos impulsos. Los cristianos se encuentran numerosamente por Asia Menor formando comunidades hasta el Mar Muerto. Bitinia, a mil kilómetros de Jerusalén, tiene una comunidad cristiana muy viva. Plinio el Joven, historiador romano, envía al emperador Trajano un informe después de recorrer aquellas comarcas, y le dice que los cristianos forman "una multitud considerable". El centro de la difusión del cristianismo ya no era Jerusalén, sino Antioquía, una ciudad bulliciosa, animada por el comercio, una ciudad magnífica, una de las más bellas del Imperio. La costa oriental del Mediterráneo se va estructurando en iglesias. Éfeso era un gran centro espiritual con ferias comerciales y fiestas religiosas. La actividad de san Pablo y de san Juan originaron diversas comunidades cristianas en Asia Menor, donde se situaban las ciudades que aparecen en el Apocalipsis: Pérgamo, Tiatira, Sardes, ...

Jesucristo Chef

H e perdido nueve kilos. Lo logré en dos meses, y ahora estoy muy cerca de alcanzar mi peso normal de 95 kilos. ¿Qué me hizo cambiar? Creo que fue el deseo de tener una mejor nutrición y salud. A medida que pasan las semanas me voy convenciendo del bienestar que se experimenta cuando se cuida la manera de sentarse a la mesa. Cuidar el cuerpo es parecido a cuidar el alma: al principio requiere de sacrificios y renuncias a los instintos, pero luego la recompensa es más paz, alegría y menos kilos. Jesús de Nazaret sabía la atención que los seres humanos prestamos a la comida. Por eso gustaba comer en casa de Lázaro y sus hermanas, o sentarse a la mesa con publicanos y pecadores. No por casualidad multiplicó los panes y los peces para las multitudes y estableció el banquete de la Santa Misa como el lugar, por excelencia, de su presencia en su Iglesia. Tampoco fue fortuito que preparara a sus amigos el pan y el pescado asado junto al lago. Así como muchas esposas cautivaron a sus mar...

Libros: La vida cotidiana de los primeros cristianos

"La vida cotidiana de los primeros cristianos", es un libro de Ediciones Palabra, en el que Adalbert G. Hamman, su autor, nos transporta al Imperio Romano del siglo II. El libro es un clásico para quienes quieren sumergirse en el cristianismo de la antigüedad. Con una narrativa amena, salpicada de anécdotas y relatos insólitos, y con una aguda precisión histórica, Hamman nos lleva a conocer el escenario geográfico de las primeras generaciones de discípulos de Jesús de Nazaret; nos describe cómo vivían, cuáles eran sus costumbres, el ambiente social, los métodos que tenían para evangelizar, la situación de la mujer y los motivos por los que el cristianismo fue conquistando adeptos rápidamente. El autor, quien murió en el año 2000 a los 90 años de edad, fue un sacerdote franciscano francés. Una de sus mayores aportaciones fue la publicación de cerca de cien traducciones de textos patrísticos en francés, en la colección llamada 'Padres en la fe', aunque fueron mucha...