Hace unos días un joven sevillano, de apenas 20 o 21 años, sin poder soportar el discurso de una Misa para el colectivo LGBTQ con la bandera arcoíris en el altar, increpó al sacerdote llamándolo "irresponsable" por traicionar las enseñanzas de la Iglesia y por no llamar a sus oyentes del colectivo al arrepentimiento y a la conversión. Con más aplausos que críticas al chaval, el video se hizo viral en redes sociales, abriendo un gran debate sobre la pastoral de la Iglesia hacia las personas que tienen atracción al mismo sexo. Sin embargo ese no es el tema de este artículo. Más bien quiero referirme a una cualidad del muchacho andaluz, y que hoy es escasa en muchos de nuestros jóvenes católicos. Me refiero al carácter. Cuando decimos que alguien tiene carácter nos referimos a que tiene principios nobles y que sabe mantenerse firme en ellos, aún cuando esto le traiga consecuencias desagradables y tenga que hacer sacrificios. Una persona a la que le falta carácter es aquella que ...
Vida católica: frontera México-Estados Unidos