Q uerida Lucrecia, te preguntas por qué cuando aparece en la televisión una escena de sexo y están tus padres y tus hermanos presentes, sientes pena o vergüenza y quieres cambiar de canal. Es normal que esto suceda. Yo recuerdo haber ido al cine con mis padres y, cuando salía alguna escena con sexo explícito, yo sentía una gran incomodidad. No te preocupes, no hay nada raro en ti ni en mí por experimentar esos sentimientos de pudor. Hace tiempo escuché a una madre de familia que me decía, con mucho pesar, que su niña de ocho años de edad se sentía muy mal cuando algún maestro, en clase de sexualidad, les hablaba del uso del condón. ¡Pobres criaturas! Mira que a esa edad escuchar esos temas no es sino violentar la conciencia de los niños y destruirles, en parte, su infancia. Pero bueno, Lucrecia, te decía que sentir vergüenza es normal porque así nos hizo Dios. Hablar de sexo abiertamente es penoso porque el sexo es algo privado. Y es privado porque tiene algo de sagrado. La palabra ...
Vida católica: frontera México-Estados Unidos