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Mostrando las entradas con la etiqueta Sufrimiento

Misterio del mal: abusos sexuales

En las últimas semanas la prensa de Chihuahua ha dado amplia cobertura al caso de algunas guarderías del Sector Salud en donde ocurrieron diversos abusos sexuales, físicos y psicológicos a 16 bebés que estaban bajo su cuidado. La noticia ha despertado no sólo una ola de manifestaciones de los padres de familia que, indignados, reclaman justicia, sino también un horror en la sociedad chihuahuense. Por otra parte falleció el 3 de abril el ex arzobispo y ex cardenal de Washington Theodore McCarrick, quien fue acusado de mútiples abusos sexuales a sacerdotes y seminaristas durante el ejercicio de su ministerio, motivo por el cual el papa Francisco lo había destituido del estado clerical. McCarrick murió a los 94 años en estado de demencia senil, aunque es bien sabido que, en el pasado, mostró una gran lucidez mental para engañar a los papas sobre sus acusaciones. Tanto el caso de los bebés abusados en las guarderías como el de las víctimas abusadas por el ex cardenal suscitan interrogantes...

Nuestros cuerpos sufrientes

A medida en que pasan los años nos vamos haciendo personas más vulnerables en nuestra dimensión física. Aparecen nuevas dolencias, se manifiestan enfermedades, debemos de cuidarnos más de las caídas. A los sacerdotes, nuestro ministerio nos pone, con frecuencia, en contacto con el dolor del cuerpo humano. En la visita a los hospitales, sobre todo a los que son públicos, encontramos personas accidentadas, baleadas, intubadas, enfermos terminales; muchos de ellos compartiendo la misma habitación. A veces mirar los estertores de la muerte es escalofriante, y hay que pedir a Dios que, ante la sangre y el sufrimiento, nos conceda serenidad, temple y, sobre todo, mucha caridad. Nuestra labor sacerdotal en el confesionario y en la dirección espiritual a veces es difícil. Ahí nos encontramos con el sufrimiento que conlleva, muchas veces, el tener un cuerpo sexuado. Hay personas que sufren por traumas sexuales, por confusión de género, por deseos oscuros y adicciones. Vemos constantemente los e...

Confesionario sin absolución: Quise tener muchos hijos y no funcionó

P regunta: ¡Buenos días padre! En estos últimos días me he cuestionado muchas cosas como el amor de mi matrimonio y el estar abiertos a la fecundidad. Yo me casé con la idea de tener muchos hijos. Me sometía procedimientos y nada funcionó. La presión era toda para mí, nunca para él. No vi lo evidente hasta hace poco, no era yo el problema. Pero él nunca quiso someterse a nada. Simplemente subía y subía de peso. Luego, hace unos 8 años, ni siquiera intimidad hay entre nosotros. Es una frustración inexplicable, un dolor que nadie entiende porque son cosas que a nadie se cuentan y se pasan en soledad. Yo me pregunto si este matrimonio es de verdad lo que Dios quería. Padre Hayen: gracias por tu mensaje y tu confianza. Llegar al matrimonio con la ilusión de tener hijos es lo ordinario de la mayoría de las parejas que se casan. Los hijos son la corona de la vida conyugal. Por eso tener un hijo es ver multiplicado el amor que los esposos se tienen. Lamentablemente en muchas parejas, hoy qu...

Cuando la pandemia nos toque

H ay luto en la ciudad. La muerte ha visitado a numerosas familias. El rostro sombrío del Hades ronda especialmente en los hospitales donde también médicos y enfermeros, que luchan por salvar vidas, han terminado contagiados y algunos de ellos han perdido la batalla. Para las personas que mueren en casa no hay funeraria que los atienda y los cadáveres se pueden quedar hasta dos días dentro del hogar. Hay miedo a contaminarse, miedo a presentar dificultades para respirar y de que no haya hospital con camas disponibles. El dolor se multiplica cuando a un contagiado de Covid-19 se lo llevan al sanatorio. Muchos ya no regresan y se marchan sin tiempo para la despedida. A la familia se le avisa del estado del paciente y cuando les dan la noticia de que le será colocado un respirador, las esperanzas se derrumban porque saben que sólo dos de cada diez personas intubadas viven para contarlo. Los enfermos mueren solos, deseando quizá que algún médico o enfermera les brinde alguna palabra de ali...

Medicina ayer, medicina hoy

L a medicina es una profesión que se ha abierto camino en la historia de la humanidad gracias a la aparición de enfermedades. Si no hubiera males que curar no existirían los médicos. La historia de la medicina ha avanzado entre grandes aciertos y errores garrafales. Los éxitos se han obtenido, en variadas ocasiones, con una buena dosis de salvajería. Imaginemos una cirugía antes de 1842, año en que se inventó la anestesia. Los cirujanos van a amputar una pierna. Deben trabajar a toda velocidad con sus filosos cuchillos e instrumentos rudimentarios para que no se desangre el paciente. Mientras tanto, algunos sujetan con fuerza al enfermo que se retuerce entre alaridos de dolor. Por cierto, santa María Goretti tuvo que soportar una cirugía de vientre abierto y sin anestesia, antes de su último suspiro. Durante la Edad Media y el Renacimiento, a las personas con fracturas en el cráneo en los campos de batalla se les practicaban unos procedimientos llamados trepanaciones. Estas las ...

Cuerpos deteriorados, almas embellecidas

S an Agustín, obispo y Doctor de la Iglesia –uno de los hombres más influyentes del pensamiento cristiano– cuenta en sus escritos que varias veces estuvo al borde de la muerte. Cuando tenía 29 años y estaba en Roma fue azotado por una enfermedad de carácter infeccioso de la que pudo recuperarse. Tres años después, debido al excesivo trabajo literario, uno de sus pulmones empezó a enfermar y se vio obligado a respirar con dificultad. Su voz se hizo débil y tenía intensos dolores en su pecho. Además lo atormentaba un dolor de muelas. En otras ocasiones confesó no poder caminar ni mantenerse en pie, ni sentarse por la hinchazón y dolor de sus hemorroides. Durante los últimos meses hemos sabido que cerca de nosotros hay personas que padecen de Covid-19. Un sacerdote de nuestra iglesia diocesana llegó a perder más de 12 kilos en pocos días, su voz se apagó y fueron tan altas sus fiebres y sudoraciones que por momentos deliraba, ni siquiera tenía fuerzas para decir un Padrenuestro y a ...

La orza y la alcuza

O rza y alcuza son palabras muy castellanas. La primera indica la vasija para guardar conservas y la segunda significa el contenedor para el aceite. En términos espirituales hacen alusión a la providencia de Dios que a veces nos pone a prueba y quizá hasta en situaciones extremas. Dios, por medio del profeta Elías, ha cerrado los cielos y no habrá lluvia en la región como escarmiento por tanta idolatría. La profecía fue para todos y el profeta Elías sufre también las consecuencias. Se refugió en un torrente que se secó. Casi muerto de hambre y sed camina hasta encontrar a una mujer viuda y a su niño. Ellos sólo tienen un poco de harina en la orza y una pequeña cantidad de aceite en la alcuza. Saben que les espera la muerte. (1Re 17,7-16) Cuando llega Elías a esa casa, la mujer lo reconoce como un hombre de Dios y cree todo lo que él le dice. Le pide que le prepare un pan y que él comerá primero. Luego comerán ella y el niño. La mujer, en un acto enorme de fe, confía en esas pal...

Resulta que ahora soy un sangrón

R esulta que ahora soy un pesado, y nunca me lo advirtieron. Ni mis papás, ni mis maestros de religión en la escuela, ni mis catequistas cuando me enseñaron los primeros pasos de la vida cristiana me dijeron que seguir a Jesús te haría un sangrón, un pesado, un odioso. ¿En qué me metieron? Hoy que soy cristiano por libre decisión y por amor al Señor me doy cuenta de que estoy en un lío con mucha gente. Cuando digo algo en Facebook sobre algún tema de moral sexual, llámese feminismo, aborto o ideología de género, gente comienza a protestar y me llaman homofóbico y propagador de mensajes de odio. Les gusta solamente que mis mensajes les acaricien los oídos, pero cuando expongo la doctrina de Cristo y de la Iglesia sobre algo que tiene que ver con su vida y que no están dispuestos a cambiar, entonces arde Troya y me vuelvo mala sombra, un odioso y un pesado. San Pablo cuando estuvo en la cárcel después de sufrir persecuciones, escribió a Timoteo (2Tim 3,10-17) y le dijo que ahora...

Tristeza que se convertirá en alegría

E stamos palpando la enfermedad y la muerte muy de cerca. Ayer justamente, hablaba con una mujer contagiada de Covid que cuida a su hijo enfermo en silla de ruedas y a sus padres que necesitan oxígeno. Toda la familia tiene alguna enfermedad y ella, la que cuida a todos, está a punto de ingresar al hospital. La mujer quería confesarse por video llamada pero, al no poder absolverla por ese medio, la invité a hacer un acto de contrición perfecto pidiendo perdón a Dios. En el evangelio de San Juan (16, 16-20), Jesús anticipó los desconsuelos de sus amigos: "Os aseguro que lloraréis y os lamentaréis vosotros, mientras el mundo estará alegre". Antes de padecer, él trata de sanar aquellas heridas aún no visibles pero que pronto se abrirán, y de ellas brotará la angustia y el desconsuelo. Sabía el Señor que vendría algo espantoso y nos dice, con realismo, "llorarán". Así inicia su terapia con nosotros. Sus palabras no se quedaron en la tristeza ni en el dolor: "v...

Los orígenes del mal

El hombre busca explicaciones sobre la presencia del mal en el mundo. La Revelación de Dios en la Biblia sobre los orígenes del mal arroja la luz más luminosa para entender por qué la humanidad está enferma.

¿Sabes cuál es la Ley de Pascua?

Algunos llaman "Ley de Pascua" al poder misericordioso de Dios para sacar, de los males más espantosos, bendiciones muy grandes. La muerte de la madre de Carol Wojtyla, futuro papa san Juan Pablo II, en una edad en la que el niño era pequeño, despertó en él un amor inmenso a la Virgen María, que años más tarde supo inculcar a toda la Iglesia poniendo como lema de su pontificado la frase "Totus tuus". Eso se llama Ley de Pascua. Santa Teresa de Ávila estuvo tan gravemente enferma que la dieron por muerta y le celebraron el velorio; pero a los cuatro días recuperó la conciencia y la salud, por intercesión de san José. Y Dios regaló a la humanidad una de las místicas más grandes de la historia del cristianismo. La fuente de la Ley de Pascua es la Pasión de Cristo. Mira sus golpes, heridas, insultos y las cinco llagas de su cuerpo que son la expresión más escandalosa del mal en el mundo. Gracias al corazón orante y sacerdotal de Cristo, esas llagas se transform...

¿Señor, a quién iremos?

C onocí a una persona que vivió muy de cerca el drama de perder a dos bebés gemelos. Uno nunca vio la luz; el otro apenas duró unos días de nacido y murió. Ha sido una experiencia muy dura para los padres, y también para ella. Esto la desconcertó tanto y la entristeció a tal grado que, con una fe tambaleante, se retiró de la Iglesia. Cuando no entendemos los caminos de Dios, la tentación es apartarnos de Cristo. Muchas veces lo hemos sentido cercano cuando nos hacía sus favores: nos consiguió un empleo cuando estábamos en apuros, nos sanó de una enfermedad, hizo prosperar nuestros negocios. Pero cuando nos presenta el misterio de la cruz, cuando permite las pruebas duras, no entendemos del todo y podemos apartarnos de Él. Al hablarles Jesús a sus discípulos de comer su carne y beber su sangre, muchos prefirieron retirarse y dejarlo solo. Cuando les hacía su máxima declaración de amor, cuando les daba el regalo mayor de la Eucaristía, el Señor recibió el máximo desprecio. ¡Qué ...

La Resurrección nos ha complicado la vida

La realidad de la resurrección no es fácil de aceptar para todos. Los judíos, por ejemplo, creen que nosotros, los cristianos, vivimos engañados y que los relatos del resucitado son una mera ficción literaria. Dentro de la misma la Iglesia, incluso, hay corrientes teológicas que restan importancia a Cristo resucitado. Ejemplo de ello es la Teología de la liberación que afirma que lo más importante del mensaje cristiano son las obras de Jesús a favor de los pobres, los derechos humanos y la transformación social. También para nuestro mundo secularizado la resurrección es ilusión, y por eso constantemente nos invita al goce de los placeres inmediatos, a vivir como esclavos de nuestros deseos y de nuestra capacidad de consumo. El mundo combate rabiosamente a los cristianos porque estos creen en la resurrección de su Maestro y Señor. Los poderes seculares saben bien que si los cristianos creemos en la vida futura y en la recompensa eterna, seremos una fuerza incontenible que nos har...

Resucitar en tiempos de pandemia

E n medio de una guerra contra un enemigo invisible celebramos la Resurrección de Cristo. Todo lo que creemos los cristianos depende de un sólo hecho: Cristo Jesús ha vencido a la muerte. Para entender la resurrección en tiempos del Covid-19 es necesario mirar las fuerzas del mal que cayeron sobre Jesús en su agonía. Jesús durante su Pasión recibió sobre sí todo el peso del mal del mundo. Fueron las fuerzas del demonio quienes utilizaron como repugnantes títeres a algunas personas para lanzarle dos frases muy perversas y que son la clave para comprender la Pasión: “Si eres el Hijo de Dios baja de la cruz para que creamos” y “A otros pudo salvar, pero no se puede salvar a sí mismo”. "No obedezcas y no ames", fueron los ataques que le hizo el diablo, asaltos como jamás lo vieron los siglos ni lo verán jamás. Sin embargo Jesús no cedió a la tentación y permaneció fiel en obediencia a la voluntad del Padre. No quiso salvarse a sí mismo y prefirió ocuparse de la salvación ...

La Peste Negra y el coronavirus

L a aparición del coronavirus, en diciembre de 2019, y su expansión por diversas partes del mundo, me hace pensar en el impacto emocional y espiritual que han causado algunas epidemias en la historia de la humanidad, de manera particular la Peste Negra en la Europa del siglo XIV. China está señalado hoy como el foco de infección del coronavirus así como también fue la tierra donde tuvo su origen la Peste Negra. El probable origen del coronavirus fue un platillo culinario de murciélago. Se dice que los chinos comen todo animal que se arrastre, camine, nade y vuele; desde tarántulas, escorpiones y ratas hasta palomas y medusas. Con ese apetito y esa gastronomía nadie se libra de una infección de vez en cuando, ni de una buena diarrea.  De manera parecida, hace algunos siglos, el bacilo llamado "Yersinia Pestis" salió de tierras chinas a través del comercio de sus exóticos productos y, siguiendo la ruta de la seda, viajó por las estepas del Asia central hasta llegar al su...

Sembrar vida donde huele a muerte

H ay algo profundamente inspirador que hemos de aprender de quienes murieron en Walmart por el ataque terrorista de un gatillero que disparó en la tienda con el propósito de matar hispanos. Repasemos algunas de estas historias. Jordan y Andre Anchondo tenían un año de casados cuando dejaron a su hija mayor en un entrenamiento y fueron a Walmart, con su bebé de dos meses, para comprar materiales del nuevo curso escolar. Cuando empezaron los disparos su reacción inmediata fue proteger al niño, y eso les costó la vida. Elsa Mendoza, residente en Ciudad Juárez, era maestra de educación especial que había sobrevivido al cáncer. Como todos los fines de semana fue a visitar a sus familiares en El Paso. Su esposo y su hijo no se bajaron del coche aquel día para esperarla fuera de Walmart mientras ella iba a hacer una compra rápida. Juan de Dios Velázquez, originario de Zacatecas, su mudó a El Paso. Cuando el asesino empezó a disparar en la tienda, Juan de Dios trató de proteger a su espos...

Consuelo de Seitz, desconsuelo de Trump

"C omo ministro, estoy llamado a estar presente para todos los que sufrieron este ataque y a sus familias. Necesito hacerlo con un sentido de compostura. Pero cuando visité a las víctimas y a sus seres queridos mi corazón se quebraba dentro de mí. Sus preguntas también son las mías". Estas son las palabras de un líder cercano a su pueblo. Monseñor Mark Seitz, obispo de El Paso, ha tenido que dar la cara y el corazón para consolar al pueblo devastado por la tragedia de Walmart. Es el pastor que en los momentos más difíciles debe de sostener la fe de su gente. Habrá muchas dudas en algunos, coraje y maldiciones contra Dios en otros, pero el obispo ha estado ahí para sanar y confortar los corazones heridos de sus hijos espirituales, incluso en una vigilia de oración que hicieron miembros de varias religiones el domingo 4 de agosto. En las antípodas del liderazgo del obispo apareció Donald Trump, el máximo líder de Estados Unidos cuya visita a El Paso no trajo ni una sola...

Mi columneja

Resurrección y mar de la muerte ¡Qué gracia enorme tenemos los cristianos en esta Pascua al haber subido al navío de la misericordia de Dios! En Cuaresma nos arrojamos a los brazos de Jesús para ser perdonados y ahora sentimos que navegamos resucitados con Cristo hacia la Casa del Padre. Pensaba yo en estas cosas, en medio de mi alegría pascual, cuando recibo una llamada telefónica de un conocido que, desesperado, me pide ayuda. Desde hace años no deja de meterse cocaína por la nariz y alcohol por la boca. Sale exhausto de trabajar y no hace otra cosa más que alimentar a las empresas cerveceras y al monstruo del narcotráfico con sus sesenta dólares diarios de consumo. De esa manera, como un zombi, vive su vida, destruyéndose lentamente. Abandonado por su esposa y su propia familia, este hermano ha tocado fondo y me suplica que le tienda la mano. De pronto en la conversación me pregunta: "¿Qué estamos celebrando hoy, padre?". "La Resurrección de Jesús", le ...

Nuestra Iglesia llora

Una de las escenas más conmovedoras del Evangelio es el llanto de Jesús sobre la ciudad santa de Jerusalén. Conmovido hasta lo más profundo del alma porque aquellos judíos no reconocieron la presencia del Mesías, el Señor lloró. En ese llanto divino también estábamos nosotros. El Señor lloraba por los hombres de todos los tiempos, por las heridas a su Cuerpo, la Iglesia, a lo largo de los siglos. Si nos jactamos de ser discípulos de Jesús, hemos de seguirlo en todo, aún en sus lágrimas, en su manera de llorar. El Evangelio llama hoy felices a los que lloran y les promete la dicha (Lc 6, 21). Nuestra Iglesia hoy está llorando. Aquí y allá aparecen situaciones de mucho dolor que nos dejan desconcertados y confusos. La gran tentación es tratar de escapar de las realidades que nos hieren, y buscar cubrirlas o disimularlas. El espíritu mundano, con su máxima de buscar lo placentero y evitar todo dolor, nos enseña a mirar hacia otra parte cuando el sufrimiento aparece.  Sin embargo ...

Llorar

H ace muchos años, cuando yo era un adolescente, tuve una pequeña crisis existencial. Recuerdo bien –tendría 13 o 14 años– que por primera vez tuve una sensación de desamparo; la soledad y el vacío me sacudieron. No era por cuestiones familiares o afectivas, pues siempre fui afortunado en tener una familia integrada. Por primera vez me asombré seriamente ante el misterio de la vida y me pregunté dónde estaba Dios. Hubo angustia y llanto. Hace unos días escuché a una mujer cuyo marido fue asesinado, aquí en Ciudad Juárez, por un asalto a su negocio, como ocurre tantas veces en nuestro país. En un abrir y cerrar de ojos la vida de la familia se trastornó brutalmente. Los niños, tan necesitados de la figura del padre, conocieron la orfandad paterna. Con crueldad el misterio de la iniquidad les abría una herida que aún sigue sangrando, sobre todo en un hijo que no quiere saber nada de Dios. Así caminan muchas familias de nuestro país, humilladas y heridas por la violencia. Sinsabore...