Catacumbas de Domitila, Roma A sombrosa fue la difusión del cristianismo. Apenas iniciado el siglo II, en el año 112, el historiador Plinio el Joven fue enviado por el emperador Trajano a explorar la región del sur del mar Negro, y en una población llamada Bitinia, encontró numerosos cristianos. Ese lugar, localizado a mil kilómetros de Jerusalén y 2,400 kilómetros de roma, el Evangelio ya había sido predicado. Esa comunidad cristiana era tan vigorosa que provocaba envidias y denuncias entre los paganos. Escribió Plinio al emperador que aquellos cristianos eran una multitud considerable, y que su masa, incluso, ponía en peligro las instituciones religiosas y sociales oficiales. Ante la realidad de las persecuciones al cristianismo hoy en el mundo, constatada en la descristianización de Europa, en el secularismo de Occidente y en la persecución salvaje de los islamistas radicales, nos preguntamos ¿hacia dónde va el cristianismo? ¿cuál es su futuro? Y Jesús nos contesta, como a Ni...
Vida católica: frontera México-Estados Unidos