Texas está a punto de convertirse en el estado más grande de Estados Unidos que obligue a las escuelas públicas a exhibir una copia de los Diez Mandamientos de la Ley de Dios. Si la ley se aprueba, todas las aulas escolares tendrán que exhibir un cartel de 40 por 50 centímetros con los preceptos que Dios dio a Moisés en el Monte Sinaí entre los siglos XV y XIII antes de Cristo. Es un asunto espinoso, sin duda, y, al mismo tiempo, esperanzador. Algunas organizaciones de la sociedad civil lanzaron fuertes críticas contra la iniciativa y amenazaron con levantar una demanda a la norma. Básicamente son tres las objeciones de estos grupos: la nueva ley atenta contra el principio de la separación Iglesia-Estado; discrimina a los no creyentes; e impone una versión del texto bíblico aceptable a los bautistas y evangélicos pero que no comparten los católicos, judíos y ortodoxos. Quienes apoyan la iniciativa argumentan que se trata una herramienta educativa que destaca el legado espiritual, moral...
Vida católica: frontera México-Estados Unidos