Cuando pensamos en el Imperio Romano viene a la mente su decadencia y caída, pero poco recordamos que la grandeza de aquel imperio se debió a la grandeza del carácter de sus hombres. Los fieles católicos no deben esperar que sus sacerdotes sean guapos, grandiosos predicadores, famosos o simpáticos, pero sí deben esperar que todos tengan un carácter irreprochable. Si los sacerdotes queremos edificar la Iglesia hemos de ser hombres de carácter. Para entender lo que es el carácter nos ilustra un episodio de la vida de Marco Atilio Régulo (+250 AC). Fue un general Romano que capturaron los cartaginenses, enemigos de Roma. Sus aprehensores lo enviaron a Roma bajo juramento con la consigna de que si no conseguía la paz, debía regresar a Cartago para continuar en prisión. En Roma, Régulo no sólo no promovió la paz, sino que exhortó a los romanos a continuar la guerra contra Cartago. Debido a su juramento regresó a la prisión en Cartago donde lo atormentaron para después asesinarl...
Gran polémica se armó en estos días, en Chihuahua, en torno al matrimonio igualitario. La demanda de los colectivos LGBT+ no es debido a que el matrimonio entre personas del mismo sexo esté prohibido en el Estado. En la práctica estas personas se pueden "casar" en Chihuahua sin solicitar ningún amparo. Basta que se presenten en el Registro Civil y lo hagan. Ello se debe a un decreto del ex gobernador César Duarte en 2015. Las controversias de las últimas semanas son, más bien, debido a que el Código Civil de Chihuahua todavía define el matrimonio como "entre un hombre y una mujer". Este desempate entre la letra de la ley y la práctica de la ley es lo que los colectivos buscan remediar reformando el Código. Desde la Iglesia Católica respetamos a todas las personas y grupos sociales, independientemente de sus ideas, aunque no siempre armonicen con la enseñanzas de Jesucristo y la Tradición eclesial. Las familias, organismos de la sociedad civil, grupos sociales y reli...