Algo que preocupa o entristece a muchos católicos practicantes es que haya miembros de la propia familia que abandonan la fe. Quizá algún hijo, un hermano o el mismo cónyuge dejaron de creer en Dios, en la Iglesia y son indiferentes a toda creencia religiosa. Otros han cambiado de religión a grupos evangélicos, se volvieron budistas o son Testigos de Jehová. ¿Cómo se van a salvar esas personas que dejaron de ser católicas para pasar a ser "extranjeras"? Para responder, hemos de tener tres ideas claras. Jesucristo, único Salvador Si hay una verdad de la que los católicos estamos convencidos es que Jesús es el único Salvador del mundo. Llegamos a esa conclusión a través de la Revelación bíblica. El profeta Isaías hizo una declaración revolucionaria para su tiempo: el Templo de Jerusalén, lugar de la identidad del pueblo de Israel y de la presencia de Dios, se abre a los extranjeros. Nadie está excluido. Si las personas de otras culturas y religiones se acercan con fe, encuentra...
Magia Hay una forma extraña de orar que, poco a poco, se ha introducido en ambientes católicos: "Yo corto, destruyo, amordazo y envío a los pies de Jesús a todo poder diabólico que se esté manifestando en mi ser, en mi casa, en mi familia, mis pertenencias; yo decreto que el bienestar y la paz vengan a mi hogar, decreto que mi alma esté libre de todo temor y en paz..". Por influjo de ciertos grupos evangélicos, algunos católicos oran de esta manera tomando algunas fórmulas publicadas en internet o en libros que tratan de liberaciones y exorcismos. Esta forma de orar, más que poner la confianza en Dios haciendo un acto de fe y humildad, parece querer manipular ciertas fuerzas extrañas y controlarlas con poderes propios –aunque se diga que se hace en el nombre de Jesús–, creyendo que la seguridad es automática y los resultados garantizados. Esta forma de oración es extraña a la tradición de oración católica y, por lo tanto, no recomendable. La vida cristiana no es magia; es apr...