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Mostrando las entradas con la etiqueta Gracia

Los dones de Dios a Adán

Dios creó a Adán y Eva, nuestros primeros padres, para participarle su vida divina. Los creó en un estado de santidad original con dones excelsos para cumplir su función. El don más grande dado al hombre fue la vida sobrenatural, llamada también gracia santificante, las virtudes y los dones del Espíritu Santo.

Mi columneja

Lecciones de AMLO y la Conquista Después de la tormenta mediática que provocó AMLO en su exigencia a España para pedir perdón por las arbitrariedades cometidas durante la Conquista de México hace 500 años, me quedan claras tres lecciones. Primero, "Honra a tu padre y a tu madre". Hoy el socialismo indigenista insiste en que sólo la Malinche, la parte indígena y madre de este pueblo, debe ser honrada, mientras que Hernán Cortés debe ser repudiado. Eso es inducir a los mexicanos el odio contra su origen español, además de causar vergüenza y confusión en su identidad. El pueblo mestizo debe sentirse orgulloso de su sangre española e indígena, de su herencia, su lengua y su cultura. Segundo: "No juzgues y no serás juzgado". Y mucho menos podemos juzgar con criterios del siglo XXI los hechos que ocurrieron hace siglos. Es lo que se llama caer en un pecado de anacronismo. Toda civilización es fruto de mezclas, conquistas y eventos que nunca fueron pacíficos. Ha...

Ocho signos de los predestinados al Cielo

Todos estamos llamados a llegar a la cima, aunque no todos hacen el esfuerzo Este domingo se abre un escenario maravilloso y terrible. La Palabra divina nos transporta hacia el fin del mundo con la segunda venida de Jesucristo. Antes de subir al Padre, el Señor dijo que regresaría como Redentor y Señor del mundo. Ello llena de sentido nuestra historia porque la humanidad no es un tren que viaja sin dirección, sino que tiene una última estación. El final de la aventura humana no será el regreso al caos, sino el encuentro con aquel que es el principio y el cumplimiento de todas las cosas. La Iglesia nos invita a no tener miedo, sino una gran confianza porque nuestras vidas están en las manos del Señor. ¿Qué podemos hacer para salvarnos? Hemos de tener un regalo hermoso que para podernos salvar: el don de la perseverancia final. Esto quiere decir que es necesario persistir en el ejercicio del bien a pesar de la molestia que su prolongación ocasione. No es que no podamos pecar en...