H ace 50 años el mundo esperaba una señal de la Iglesia. Ocho años antes, en 1960 había aparecido la píldora anticonceptiva en el mercado. Las comunidades protestantes, con la Conferencia de Lamberth, se habían abierto oficialmente a practicar la anticoncepción. El mundo católico empezó a reclamar mayor apertura del Magisterio en este tema, y así los papas Juan XXIII y después Pablo VI conformaron la Comisión Pontifica sobre el Control Natal. La mayoría de los miembros de esta comisión sugerían al papa que considerara los métodos artificiales de control natal como moralmente aceptables. La minoría, en cambio, aconsejaba al papa no cambiar la enseñanza tradicional de la Iglesia. Los escribas y fariseos dijeron a Jesús: “Maestro, te pedimos que nos hagas ver una señal”. Pedían un signo que se adaptase al gusto de ellos para creer en Jesús y adorarlo como Dios. Y Jesús les dio una respuesta que no acabaron de entender: “Esta generación malvada y adúltera reclama un signo, pero no se ...
Vida católica: frontera México-Estados Unidos