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Mostrando las entradas con la etiqueta Trabajo

Porno contra tu dinero, trabajo y estudios

Despidos de empresas, baja productividad, ausentismo y fracaso en los estudios son algunas consecuencias comunes para las personas adictas al porno.

El tránsito de mi abuela hacia el más allá

Ocurrió el 18 de agosto de 2017. Pasó de la agonía a la muerte. Durante la tarde, sentada en un sillón de su habitación en el hospital, había conversado con Toña sobre asuntos de la familia. Cuando la llevaron nuevamente a la cama, inició su tránsito hacia la otra vida. Esa noche nos reunimos varios miembros de la familia para ayudarle a preparar su viaje. Oraciones, el sacramento de la Unción de los enfermos, los salmos, el rezo del Rosario, la Coronilla de la Divina Misericordia... eran las últimas recomendaciones a esta gran mujer que había vivido cien años, 75 de ellos como esposa y madre, 54 de abuela y 40 años dedicada a las Voluntarias Vicentinas. En diversas partes de la ciudad, otros enfermos también murieron esa noche. Muchos de ellos escucharon los llantos -gritos quizá- de sus familiares, como si la muerte fuera un castigo, una injusticia cruel que llega inevitablemente. Pocos ven la muerte como un regalo de Dios, un favor divino, un salto de calidad para nuestro creci...

Confesionario (sin absolución): soy empresario y sufro por mis empleados

Pregunta : Padre, soy un empresario restaurantero y con tristeza veo que la descomposición social nos está ganando en la ciudad. La mayoría de mis empleados son jóvenes entre los 16 y los 28 años, pero el mundo de los jóvenes está cada vez más perdido, y por ese motivo sufro yo y sufren mis negocios. Contar con un empleado digno de confianza es un milagro. Descubro que muchos muchachos que me piden trabajo fuman o venden droga, o roban, o se embarazan las chicas desde muy temprana edad. Son tan inestables que no saben apreciar ni conservar sus empleos, y eso que les pago bien. Los ambientes familiares de los que provienen son muy complicados. Hay violencia intrafamiliar y las parejas se van a vivir juntas constantemente, cambian de pareja y dejan hijos por todas partes. Nadie teme a Dios. Este desorden social me hace sentir, a veces angustiado, porque no veo un futuro brillante para tantos jóvenes y así tampoco para nuestra ciudad. La agradezco que me pueda dar una palabra, padre. ...

Mujeres trabajando

H ace unos días un taxista que me llevaba por la Ciudad de México se lamentaba –con un lenguaje abundante de groserías– de que el gobierno de Miguel Ángel Mancera promoviera la unión de parejas del mismo sexo. “Para mí no hay como la mujer, mi jefe –decía con su marcado acento capitalino–: bonita, fea, flaca, gorda, alta, chaparra, arreglada, desarreglada, rica, pobre, joven o vieja. Como me la pongan, para mí la mujer es la mujer”. El taxista, ignorante de la investidura sacerdotal de su cliente, me sugería visitar la calle Sullivan, muy cerca de Reforma, para obtener las caricias de alguna muchacha por la noche. Es penoso que muchos sigan viendo a la mujer como una mercancía de compraventa. A propósito de prácticas sociales que degradan a la mujer, el papa señala: “No se terminan de erradicar costumbres inaceptables. Destaco la vergonzosa violencia que a veces se ejerce sobre las mujeres, el maltrato familiar y distintas formas de esclavitud que no constituyen una muestra de fuer...

El papa y el mundo del trabajo

E n Ciudad Juárez, desde hace varias semanas, un grupo de obreros de maquiladora mantiene sus protestas por los bajos sueldos y la prohibición de sindicatos. Es una muestra pequeña de las muchas heridas que existen en el mundo laboral. Mientras tanto la ciudad se prepara para recibir al pontífice quien, ante trabajadores y patrones representantes del mundo del trabajo en México, pronunciará su discurso. Hablará también una obrera de la industria maquiladora local y en las antípodas de la escala social, probablemente hará acto de presencia Carlos Slim, uno de los hombres más acaudalados del mundo. Diversas tensiones se suscitan en el mundo del trabajo, no sólo por cuestiones de sueldos o por falta de sindicatos. También por asuntos de autoestima. Cuando la falta de oportunidades y el desempleo son altos, las personas que no consiguen trabajo tienden a desmoralizarse y a perder la conciencia de su valor como personas. Se sienten marginados de la sociedad. El papa Francisco nos enseña ...

El trabajo manual

Uno de los propósitos de los diplomas universitarios es evitar que aquellos que los poseen tengan dolores de espalda y callos en las manos. Pero los cristianos no miramos con desprecio este tipo de labores que hacía nuestro Salvador, ya que Jesús era carpintero. Y Pedro era pescador. Y Pablo era artesano. No debemos subestimar esta aceptación de la dura labor física. Es posible que el cristianismo sea verdaderamente saludable allí donde se afirma este principio. Negarlo es síntoma de una fe enfermiza. Los artesanos que construyeron catedrales dejaron memoria de su profesión en la madera, en el vidrio o en la piedra de las paredes que construían.

Niño que no juega no es niño

Decía Rousseau que “La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras”. Más de tres millones de niños mexicanos trabajan y muchos sin ir a la escuela. En minas, basureros, cantinas y obras de construcción laboran los pequeños, y muchos de ellos por más de 35 horas a la semana. Lo dice el INEGI y la Secretaría del Trabajo en un informe que entregaron a la Cámara de Diputados. Por tratarse de actividades no naturales para los niños, el trabajo en condiciones anómalas les traerá daños físicos y psicológicos a futuro. Aunque México ha firmado convenios contra el trabajo infantil –la edad legal para trabajar es de 15 años–, aquí traemos el rosario al cuello y el diablo en el cuerpo, porque no hay penas y multas claras contra quienes los explotan. Todo queda en letra muerta.

Día del trabajo

Es cierto que el mundo del trabajo todavía tiene muchas heridas a nivel social. Hay desempleo, a veces contratos y salarios injustos, explotación de personas y, sobre todo, de niños. El trabajo a nivel de nuestras ocupaciones personales también tiene sus fracturas. Hay mediocridad y pereza, o no sabemos trabajar en equipo. A veces los chismes, acosos y robos dañan severamente el ambiente laboral. Sin embargo cuando tenemos una visión espiritual sobre el trabajo y, sobre todo, amor a Dios, el trabajo se vuelve más ligero, tendemos a terminarlo bien hecho, mejoramos el ambiente y lo hacemos en un clima de respeto y amabilidad de unos hacia otros. Es Jesús, el hijo del carpintero que trabajó con manos de hombre, quien ayuda a que muchos milagros ocurran en el mundo del trabajo.