Iniciamos el tiempo de Adviento, tiempo muy rico en espiritualidad. El color morado en la liturgia invita a la austeridad, al recogimiento, a la vida interior. Algunos profetas de desventuras han pronosticado que el fin del mundo es inminente. Me escribió una persona angustiada por haber recibido un mensaje de no sé qué vidente, diciendo que este mes de diciembre de 2023 el mundo llegaría a su fin. Hay personas que así lo creen. Ellos, observando la confusión y el caos moral que vive el mundo actual, sacan la misma conclusión: la historia está llegando a su desenlace y la entera humanidad va a desaparecer. Es cierto que el mundo no está del todo bien. Sin embargo pensemos en épocas anteriores a la nuestra que tuvieron signos que hicieron temblar a quienes fueron testigos de los hechos. Pienso en el siglo V cuando cayó el Imperio Romano por las invasiones de los visigodos y los bárbaros, acompañadas por una escalada estrepitosa de los vicios de la época. O en el siglo XVI, cuando la pes...
Vida católica: frontera México-Estados Unidos