Inauguración y clausura de los Juegos Olímpicos encierran la propuesta masónica para la humanidad: el cuerpo humano se puede reinventar. Cada quien puede diseñar libremente su propio género o puede alterar su cuerpo a través de la tecnología. Ideología de género y transhumanismo se proponen hoy como modelos para rediseñar al hombre. La primera se dejó ver en el espectáculo grosero y blasfemo de la apertura de los JJOO y, el segundo, en la ceremonia luciferina del cierre. Una ideología conduce a la otra. Inicio y fin de las olimpíadas pusieron sobre la mesa de la humanidad la propuesta de la masonería: destruir la naturaleza humana. La oferta masónica es diabólica por la simple razón de que niega que el cuerpo humano ha sido creado por Dios para hacer visible en el mundo lo espiritual y lo divino. Si Cristo Jesús se encarnó tomando la naturaleza humana es porque vino a la tierra para conducir al hombre hacia Dios a través de la carne. "Todo el que confiesa a Jesucristo manifestado ...
Vida católica: frontera México-Estados Unidos