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Mostrando las entradas con la etiqueta Sacerdocio

Sacerdotes con carácter

Cuando pensamos en el Imperio Romano viene a la mente su decadencia y caída, pero poco recordamos que la grandeza de aquel imperio se debió a la grandeza del carácter de sus hombres. Los fieles católicos no deben esperar que sus sacerdotes sean guapos, grandiosos predicadores, famosos o simpáticos, pero sí deben esperar que todos tengan un carácter irreprochable. Si los sacerdotes queremos edificar la Iglesia hemos de ser hombres de carácter.   Para entender lo que es el carácter nos ilustra un episodio de la vida de Marco Atilio Régulo (+250 AC). Fue un general Romano que capturaron los cartaginenses, enemigos de Roma. Sus aprehensores lo enviaron a Roma bajo juramento con la consigna de que si no conseguía la paz, debía regresar a Cartago para continuar en prisión. En Roma, Régulo no sólo no promovió la paz, sino que exhortó a los romanos a continuar la guerra contra Cartago.   Debido a su juramento regresó a la prisión en Cartago donde lo atormentaron para después asesinarl...

Trigo y cizaña

Navidad sin imágenes sagradas David Souto Alcalde escribió un artículo llamado "Los negacionistas de la Navidad" en el que observa que el niño Jesús, la Virgen María y san José han sido sustituidos en nuestras ciudades por el ratoncito Pérez, Hello Kitty y el Grinch. Cada año se quitan más las estrellas y los ángeles para ser sustituidos por unicornios, elfos, osos, carrozas de Cenicienta y dulces de Estados Unidos como galletas y bastoncillos de caramelo. Los camellos de los reyes han desaparecido para reemplazarse con renos nórdicos. Es el vacío y el sinsentido de la vida el que se ha instalado en el espacio público para desplazar las tradicionales imágenes navideñas. Se trata de la negación del amor y la familia, dos realidades que las clases políticas occidentales quieren abatir, pues tanto el amor como la familia hacen la mayor resistencia a la materialización de la vida. Persecución delirante Hemos de orar por la Iglesia en Nicaragua. La Navidad que vivieron los nicarag...

Camino de 25 años sacerdotales

¡Qué grande es, para la Iglesia, el don del sacerdocio! Los sacerdotes hemos de vivir en asombro continuo por las maravillas que Dios obra a través de nuestra pobreza humana. No dejo de recordar aquel 8 de diciembre del año 2000 cuando, por imposición de manos y oración consecratoria de don Renato Ascencio León, me fue conferido el sacramento del Orden. Fue la culminación de un proceso que inició en 1991, obra de la Providencia de Dios y de la intercesión maternal de la Inmaculada Virgen María. Me emociona de manera particular haber sido ordenado, junto con el padre Felipe de Jesús Juárez, el día en que la Iglesia celebra a María concebida sin pecado. Desde que Jesús, desde la cruz, dijo a su Madre: "He ahí a tu hijo", la Virgen santa nos adoptó como hijos, y desde entonces no deja de darnos signos de su presencia. A mí me dio varios. El día en que nací es un día mariano, el 5 de agosto, la Dedicación de la Basílica de Santa María Mayor, en Roma. La formación que tuve en el c...

La muerte del padre Rafael, mi vicario

La tarde del domingo 15 de diciembre fue dramática en la Catedral. El padre Rafael Saldívar, vicario parroquial, se debatía por la tarde entre la vida y la muerte por una baja en su presión arterial. Al padre Arturo, vicario también, y a mí, nos tocó auxiliarlo y trasladarlo al hospital. Desafortunadamente el padre llegó sin vida a la clínica. Hace ocho años recibí al padre Rafael como vicario de catedral para su integración al trabajo pastoral. El martes 17 de diciembre lo recibí dentro de su ataúd en la puerta del templo. Aquel mandato de Jesús a sus sacerdotes: "id por todo el mundo a predicar al Evangelio" de pronto se transformó en "vengan benditos de mi Padre". Después de estos años de haber caminado juntos en las labores de la parroquia, doy gracias a Dios por el servicio que prestó a la Iglesia así como por la relación fraterna y amistosa que tuvimos. Recibimos su cuerpo sin vida iniciando las ferias mayores del Adviento, leyendo la genealogía de Jesucristo...

Regreso a la ortodoxia

Los sacerdotes jóvenes en Estados Unidos están regresando a la ortodoxia católica. Ortodoxia significa el apego a la doctrina oficial de una religión, lo que quiere decir que las nuevas generaciones sacerdotales en aquel país quieren ser fieles a las enseñanzas que la Iglesia ha mantenido durante su historia. Así lo ha dado a conocer una investigación realizada por The Catholic Project , de la Universidad de América en Washington D.C. Se trata de la mayor encuesta nacional de sacerdotes católicos que se ha hecho en EEUU en los últimos 50 años. La investigación revela que los sacerdotes que se describen a sí mismos como "progresistas" se están extinguiendo, mientras que los que se perciben como "conservadores" van en aumento. Hay que tener cuidado con las palabras que utilizamos. Cuando nos referimos a "progresista", "conservador", "de izquierdas" o "de derechas" nos salimos del lenguaje de la Iglesia para utilizar categorías q...

Hasta el Cielo, padre Jesús

L a muerte del padre Jesús Antonio Ramírez Pérez deja un gran vacío en nuestra parroquia y en nuestra diócesis. Los sacerdotes tienen un valor inmenso para toda la Iglesia. Pero ese valor que es un pastor según el corazón de Cristo, lo apreciamos mucho más en el norte mexicano, donde así como el agua es escasa y se debe cuidar, también las vocaciones a la vida sacerdotal. Si el sacerdocio es el amor del corazón de Jesús, como solía repetir con frecuencia el santo Cura de Ars, hoy reconocemos con devoción este inmenso regalo que fue para nosotros el padre Jesús Ramírez. Desde hace siete años el padre Jesús llegó a la Catedral enviado por nuestro obispo para ser vicario parroquial. El padre no tuvo que hacer un gran esfuerzo por conquistar el corazón de los fieles. Muy pronto destacaron sus virtudes que fueron perfumando nuestra comunidad, y que hoy han dejado un exquisito aroma: ese el buen olor de Cristo que esparce un sacerdote cuando vive en plenitud su ministerio. Quiero destacar tr...

Sacerdocio y silencio

En diciembre algunos sacerdotes celebramos nuestro aniversario sacerdotal. Tuve la gracia y el consuelo enorme de recibir la ordenación el 8 de diciembre de 2000, hace 22 años, bajo el amparo y cobijo de la Virgen María, la Inmaculada. Siempre que hay ordenaciones sacerdotales pongo atención a la imposición de las manos del obispo sobre la cabeza del que se ordena, y a la oración de consagración que la sigue. Por esos dos gestos litúrgicos ocurre el prodigio de la transformación de un hombre en sacerdote de Cristo. "Me postré consciente de mi nada –decía san Juan María Vianney– y me levanté sacerdote para siempre". Durante la imposición de las manos la asamblea hace un profundo silencio invocando al Espíritu Santo para que obre el milagro que hizo Jesús en la Última Cena, cuando ordenó a sus Apóstoles, participándoles su triple misión de enseñar, santificar y pastorear al Pueblo santo de Dios. El cardenal Robert Sarah, reflexionando sobre la acción del Espíritu en el alma del...

Mostrar el camino al Cielo

En estas semanas algunos sacerdotes en Ciudad Juárez, debido a los cambios hechos por el obispo, están llegando a tomar posesión de sus nuevas parroquias. Es emocionante tomar posesión de una parroquia. Esta experiencia la he tenido en tres ocasiones, lo que siempre me ha puesto a temblar por el alto grado de responsabilidad que tiene. Nos podemos preguntar, ¿cuál es la misión del sacerdote en un mundo secularizado? ¿Qué esperan los fieles católicos de sus párrocos? Aprovechando que el 4 de agosto celebramos a san Juan María Vianney, modelo de santidad para los párrocos, es oportuno tratar de responder a las preguntas. El sacerdocio diocesano ha pasado por momentos de crisis en su identidad. En los años posteriores al Concilio Vaticano II los sacerdotes empezaron a percibirse como agentes de cambio social. La Teología de la Liberación enfatizó que, en medio de una lucha de clases, el papel del sacerdote era facilitar la liberación de las estructuras sociales, que se consideraban opreso...

La muerte de nuestros sacerdotes

Foto: José Zamora, Norte Digital En un período de dieciocho días el ángel del Señor vino a tres de nuestros sacerdotes para pedir sus almas. Primero la muerte pasó por Madrid llevándose al padre Juan Manuel García Martínez; en El Paso Texas el hado visitó al padre Benjamín Cadena de Santiago; y hace apenas unos días, en Ciudad Juárez, la fatalidad cayó sobre el padre José Solís Aguilera. Eran, los tres, sacerdotes de impronta. Sus muertes han dejado un vacío helado en la diócesis y mucho pesar en las almas. Los tres sacerdotes salieron de este mundo tras prolongadas agonías. El padre García llevaba muchos meses convaleciente por una enfermedad que lo dejó inválido y le quitó el habla. El padre Benjamín, víctima del Covid, luchó durante varias semanas hasta que sus pulmones no pudieron más. El padre Solís estuvo más de quince días en terapia intensiva por complicaciones gastrointestinales, entre graves crisis y sutiles promesas de recuperación. La enfermedad desplegó su saña en cada uno...

Adiós a dos grandes sacerdotes

El fin de semana pasado fue muy triste para la diócesis. Falleció el viernes 21 de enero el padre Juan Manuel García Martínez, y el domingo 23 entregó su alma el padre Benjamín Cadena de Santiago. Ambos murieron después de una enfermedad; los dos sirvieron en nuestra Diócesis de Ciudad Juárez; uno y otro dedicaron ejemplarmente su vida a Dios. Estas dos partidas, por un misterio de la voluntad de Dios, tan pegadas en fechas una con otra, dejan un enorme vacío en nuestros corazones. Si bien es cierto que cada sacerdote es único e insustituible, los padres Juan Manuel y Benjamín, por su trayectoria, han dejado una huella de hondura en nuestra Iglesia diocesana, sobre todo en la formación de nuestros sacerdotes. Mayor de edad era el padre Juan Manuel. Su convalecencia en una casa de reposo para ancianos en Madrid duró varios años hasta perder toda movilidad y, finalmente, la vida. Por otra parte el padre Benjamín, lejos todavía de ser un adulto mayor, durante su etapa de formador en el Se...

Descanse en alegría eterna, padre Goyo

"Vale el que sirve" es el epitafio que eligió para su sepultura el padre Gregorio Ciria Laglera –mejor conocido como el padre Goyo–, quien, después de su viacrucis acompañado por el cáncer, fue llamado a la presencia de Dios el lunes 19 de abril, entre las diez y las once la noche. El padre Goyo es uno aquellos sacerdotes españoles que llegaron para servir a la diócesis de Ciudad Juárez desde tiempos del obispo Manuel Talamás: José María Gracia, Saturnino García y Justo Jiménez, quienes ya partieron a las moradas eternas; así como Juan Manuel García, el único que permanece con vida en una casa de reposo en Madrid. Conocí al padre Goyo en 1993 o 1994 cuando, siendo yo seminarista, me asignaron para mi apostolado de Semana Santa a la parroquia San Ignacio de Loyola, en el Valle de Juárez, donde él era el párroco. Entusiasmados y con gran expectación, llegamos mi amigo Alberto Castillo y yo para ser sus seminaristas huéspedes y servir en lo que él nos encomendara. Fueron mis pap...

Médicos y sacerdotes de cara a la muerte

I mpresiona la cantidad de médicos y personal de enfermería muertos en esta pandemia de Covid. Cada vez que abro el periódico y veo alguna esquela que anuncia el fallecimiento de un galeno, algo dentro de mí duele mucho pero, al mismo tiempo, se levanta mi admiración y respeto por esos doctores que murieron cumpliendo con el deber de salvar vidas. Así también los sacerdotes que contrajeron el virus durante el ejercicio de su ministerio y murieron por ello merecen nuestro amor y veneración.  Al terminar los estudios universitarios de medicina e iniciar el ejercicio de su profesión, los nuevos médicos hacen un juramento –el "Juramento de Hipócrates"– por el que se comprometen a no tener otro propósito más que velar por la salud y el bienestar de los enfermos. Por eso cuando me entero de que un médico ha sido víctima del Covid, mi corazón se inclina en profunda reverencia: murió dando su vida por los demás. Cuando los sacerdotes fuimos ordenados por nuestro obispo fue porque est...

Doblan las campanas

Padre Jesús Armando Delgado Carlos U na gran cantidad de muertos desborda los hospitales y satura las funerarias. Pareciera que el Ángel Exterminador nuevamente hiciera su rondín por nuestros barrios y centros de trabajo. No hay ambiente en el que la muerte no se haya hecho presente, con Covid o sin Covid. La Iglesia no se ha librado. En el colegio de los presbíteros los padres Agustín Navarro, Jesús Figueroa y Armando Delgado fueron llamados al tribunal de Dios. En el gremio de los diáconos la muerte segó las vidas de Francisco Lazo durante el verano, y recientemente Abraham Gutiérrez. También la muerte visitó a las Misioneras de María Dolorosa y la madre Luz Estela Borunda tuvo que abandonar este mundo para acudir puntual a su cita con el Señor. Los seis llamados por Dios a su divina presencia nos dejan un vacío en el corazón. Recordaremos del padre Navarro su gran celo pastoral; del padre Figueroa su sencillez y su sabiduría; del padre Armando su buen humor y su cercanía a sus felig...

Decídete por la santidad

En este video presentamos las ventajas que tienen estas catequesis de espiritualidad para prepararnos a ver a Dios, un día, cara a cara; vemos también la necesidad que tienen los sacerdotes y los laicos de obtener estos conocimientos, así como algunas objeciones que algunas personas pudieran tener sobre estos estudios.

Trigo y cizaña

Nuevos párrocos en Ciudad Juárez El martes pasado el señor obispo Guadalupe dio a conocer algunos cambios de sacerdotes para las parroquias de la Diócesis de Ciudad Juárez. Algunos de estos movimientos han sido de impacto por tratarse de sacerdotes que han prestado muchos años de servicio en sus comunidades. El padre Hugo Muñoz, por ejemplo, dejará la parroquia de san Lucas después de casi 24 años de párroco; el padre Efrén Hernández se despedirá de La Sagrada Familia luego de acompañarla durante 19 años; el párroco Mario Humberto Manríquez emprenderá el vuelo desde Santa Teresa, dejando atrás a su comunidad a la que acompañó durante 17 años; el padre Sergio Hernández estará de regreso en la ciudad, tras una permanencia de 9 años en el Porvenir. Los otros sacerdotes que harán sus maletas para llegar a nuevas parroquias son Jesús Tovar, Oscar González y Gary Eduardo Reyes. Queriendo ser su discípulo le dijo con entusiasmo un hombre a Jesús: "Te seguiré, Señor, a donde qui...

Morir en la raya (a la muerte del padre Daniel Payán)

L o vimos entero de ánimo en diciembre del año pasado, cuando los sacerdotes de la diócesis nos reunimos para festejar el nacimiento del Redentor que estaba ya muy próximo. El padre José Daniel Payán tomó la palabra y, con gran optimismo, nos deseó una feliz Navidad y nos expresó su ánimo y su confianza en Dios ante la enfermedad que rápidamente avanzaba. En los meses estivos del año pasado le habían diagnosticado cáncer de páncreas y el padre Daniel se sometió a un tratamiento de quimioterapia. A pesar de la gravedad del cuadro clínico y sabiendo que el cáncer en ese órgano vital equivale casi a una sentencia de muerte, el padre decidió mantener su vida sacerdotal cotidiana. Con un positivo estado de ánimo, que a muchos nos sorprendió, siguió acompañando a su comunidad parroquial de Cristo Redentor en la predicación de la Palabra y la celebración de los sacramentos, así como también a sus hermanos sacerdotes en las reuniones de presbiterio y de decanato. Lo hizo hasta pocos días ...

La muerte del padre Celso

C uando en 2009 me enteré de que habían cambiado de parroquia al padre Celso y que yo era el designado por el obispo Renato para ocupar su lugar en la Divina Providencia, supe que esos cambios no serían fáciles para nadie. Llegué a la comunidad parroquial de Gregorio M. Solís y Carlos Villarreal donde el padre Celso había servido por 26 años. La parroquia era una comunidad muy hecha al estilo del sacerdote que se iba, con grupos muy consolidados y con gran amor a su párroco. Cinco lustros de servicio y entrega pastoral, aderezados por un gran sentido del humor, habían hecho del padre Celso un verdadero padre espiritual y amigo de un sinnúmero de personas de todas las clases sociales. Muchos de los que fueron bautizados por él, también recibieron de sus manos la Primera Comunión y la celebración de su matrimonio. Por eso quienes lo conocieron se sintieron conmocionados cuando supieron la noticia de que, el 5 de diciembre, había muerto. Al cementerio Jardines Eternos llegaron los...