L a pregunta: Sirvo desde hace muchos años en una parroquia, últimamente pienso mucho en que lo hago por vanidad y no por ofrecer mi servicio a Dios y a la comunidad. El problema es que pienso que todo lo hago por esa razón: que me interesa aprender más sobre Dios por saber más que otros; que rezo para que los demás se den cuenta; que estoy en el coro para que me escuchen los demás; que voy a adorar al Santísimo para que los otros vean que lo hago; que defiendo la vida para llamar la atención; que llevo a mis hijos a todo eso para que los demás digan que soy buena madre... En fin, siento que nada hago con amor, que soy egoísta, soberbia y vanidosa y, de hecho, cada vez que me confieso, lo confieso. También pienso que hago mi examen de conciencia tan minuciosamente, sólo para que el padre piense que tengo mucha conciencia del pecado, es más, hasta siento que le estoy enviando este mensaje para que usted piense que soy buena persona. Comenté eso de forma muy breve con mi párroco, y me d...
Vida católica: frontera México-Estados Unidos