A los hombres nos acusan hoy, más que nunca, de ser agresivos y violentos. La ideología feminista nos señala como seres abominables, iracundos y sembradores de terror en los hogares y en las calles. Según las feministas los hombres somos los victimarios de las mujeres, como si ellas no ejercieran otras formas de terrible violencia contra los varones. Lo cierto es que el feminismo se ha propuesto despojar al hombre de su masculinidad, por considerarla como la fuente de toda violencia en la sociedad. Es verdad que el varón es mucho más agresivo que la mujer, y la razón está en su cerebro. La amígdala es un conjunto de neuronas que forman una especie de almendra, que hombres y mujeres tenemos en el cerebro, a la altura de los oídos. Ahí se reciben los estímulos estresantes y se reacciona frente a ellos; se registra el miedo y se dispara la agresión. La amígdala actúa como una alarma que reconoce cuando algo malo está sucediendo. Sin embargo el procesamiento en los cerebros masculino y fe...
Vida católica: frontera México-Estados Unidos