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Mostrando las entradas con la etiqueta Enfermedad

Sexo casual y enfermedades

Hace tiempo recibí una carta de una mujer joven, entre 25 y 30 años, que solamente quería compartir conmigo su profundo dolor. En años pasados de su vida había tenido relaciones sexuales con algunos hombres y contrajo una enfermedad de transmisión sexual que la había dejado permanentemente estéril. La muchacha, que había soñado con casarse y formar una familia, sintió que sus sueños jamás se harían realidad. Creía que nadie aceptaría casarse con una mujer con una enfermedad venérea incurable e incapaz de dar hijos en el matrimonio. ¡A veces las lecciones de Dios son muy duras! Siempre aconsejo a todos los solteros y parejas de novios, tengan la edad que tengan, que se abstengan de tener relaciones sexuales si no están casados. Son muchas las razones que les expongo, y una de ellas –la más obvia– es el peligro de contraer una enfermedad de transmisión sexual. Hace algunas décadas eran los marineros los que se contagiaban con las prostitutas en los puertos, y en su mayoría esas enfermeda...

En los umbrales del Más allá

Una persona me mostraba su inquietud por saber qué sucede a nivel espiritual con los enfermos de alzheimer –esa enfermedad progresiva que comienza con la pérdida de la memoria y que puede llevar a quienes la padecen hasta la incapacidad de mantener una conversación y responder al ambiente que los rodea. Duele ver que uno de nuestros seres queridos empieza a perder los rasgos de su personalidad que tanto hemos amado, como son su simpatía, servicio, buen humor, amabilidad, conocimientos, diálogo y muchos otros que la hacen ser una persona única en el mundo. Podemos, incluso, llegar a creer que ya no se trata de la misma persona y que es otro ser diferente; "ya no es él", suelen decir los familiares. Lo viví personalmente con mi padre y mi abuelo quienes, en los últimos meses de sus vidas, aunque no tuvieron alzheimer, se vieron afectados por cierta demencia senil. Encontrar personas disminuidas seriamente sus facultades físicas y mentales debe inspirarnos, como cristianos, un p...

Aprender de las pandemias

N os acercamos a casi un millón y medio de personas fallecidas por Covid en el mundo. Aunque nos parecen cifras alarmantes, recordemos que los estragos hechos por otras pandemias fueron mucho mayores que los daños ocasionados por el coronavirus hoy. La peste de gripe –mal llamada "gripe española"– ocurrida entre 1918 y 1920, fue una de las enfermedades más catastróficas de la historia. Se infectaron 500 millones de personas –una tercera parte de la población mundial–, y el número de víctimas mortales se calcula entre 40 y 100 millones de personas. Aprendamos algunas lecciones que nos dejan aquellos años en los que parecía que el ángel exterminador pasaba con su espada desenvainada por todos los pueblos y ciudades del mundo. Primero, hemos de asumir la idea de que la humanidad vive entre epidemias. Son impresionantes la peste bubónica del siglo XIV, que acabó con una tercera parte de la población europea, hasta la viruela que segó las vidas de millones de indígenas en Mesoamér...

Tiempos de Covid: en las manos de Dios

D espués de casi cinco meses de presencia del Covid-19, imaginar el futuro puede ser motivo de ansiedad para muchas almas. ¿Saldremos bien librados de la peste? ¿Quiénes más irán a morir, víctimas de coronavirus? Nos preguntamos, como Judas en la Última Cena; "¿acaso seré yo, Maestro?" No lo sabemos. Hay incertidumbre. Si el futuro puede causar ansiedad, recordar el pasado es también fuente infecta de preocupaciones y tormentos. Recordar las injurias que hemos sufrido o los pecados que están en las páginas negras de nuestra historia suele ser tormento para el corazón. Dios es el Señor del tiempo pasado, presente y futuro. El libro de Isaías describe la ocasión en que Ezequías, al ver que se terminaban los días de su vida, imploró a Dios por vivir un tiempo más sobre la tierra y Dios, en su generosidad, le concedió 15 años extras. Luego Ezequías pidió una señal de que podría subir a la Casa del Señor y Dios, como signo, hizo retroceder diez grados la sombra en el reloj de Ajaz...

Medicina ayer, medicina hoy

L a medicina es una profesión que se ha abierto camino en la historia de la humanidad gracias a la aparición de enfermedades. Si no hubiera males que curar no existirían los médicos. La historia de la medicina ha avanzado entre grandes aciertos y errores garrafales. Los éxitos se han obtenido, en variadas ocasiones, con una buena dosis de salvajería. Imaginemos una cirugía antes de 1842, año en que se inventó la anestesia. Los cirujanos van a amputar una pierna. Deben trabajar a toda velocidad con sus filosos cuchillos e instrumentos rudimentarios para que no se desangre el paciente. Mientras tanto, algunos sujetan con fuerza al enfermo que se retuerce entre alaridos de dolor. Por cierto, santa María Goretti tuvo que soportar una cirugía de vientre abierto y sin anestesia, antes de su último suspiro. Durante la Edad Media y el Renacimiento, a las personas con fracturas en el cráneo en los campos de batalla se les practicaban unos procedimientos llamados trepanaciones. Estas las ...

Cuerpos deteriorados, almas embellecidas

S an Agustín, obispo y Doctor de la Iglesia –uno de los hombres más influyentes del pensamiento cristiano– cuenta en sus escritos que varias veces estuvo al borde de la muerte. Cuando tenía 29 años y estaba en Roma fue azotado por una enfermedad de carácter infeccioso de la que pudo recuperarse. Tres años después, debido al excesivo trabajo literario, uno de sus pulmones empezó a enfermar y se vio obligado a respirar con dificultad. Su voz se hizo débil y tenía intensos dolores en su pecho. Además lo atormentaba un dolor de muelas. En otras ocasiones confesó no poder caminar ni mantenerse en pie, ni sentarse por la hinchazón y dolor de sus hemorroides. Durante los últimos meses hemos sabido que cerca de nosotros hay personas que padecen de Covid-19. Un sacerdote de nuestra iglesia diocesana llegó a perder más de 12 kilos en pocos días, su voz se apagó y fueron tan altas sus fiebres y sudoraciones que por momentos deliraba, ni siquiera tenía fuerzas para decir un Padrenuestro y a ...

Tranquilidad y tormenta

Cuando la situación es buena, disfrútala. Cuando es mala, transfórmala. Cuando la situación no puede ser transformada, transfórmate. (Viktor Frankl) Estamos viviendo un tiempo de Pascua tranquilo y, al mismo tiempo, tormentoso. Ocho días atrás la Iglesia celebró la Resurrección del Señor. Muchas personas, desde sus hogares, vivieron la Semana Santa y la Pascua siguiendo las transmisiones locales o desde el Vaticano. Una vez más nos dimos cuenta de que nuestra fe católica tiene bases muy sólidas y firmes. Todo el edificio de la Iglesia tiene su fundamento en Jesucristo resucitado. Nos alegramos de que, después de 21 siglos, la Iglesia sigue manteniendo vivo el testimonio de la Resurrección. Aunque los sacerdotes y el Pueblo santo de Dios no podemos reunirnos todavía en los templos para celebrar juntos la Eucaristía, muchas personas están ardientes porque la pandemia del Covid-19 termine pronto y podamos cumplir el mandato de Cristo: "Hagan esto en memoria mía". Añ...

La Peste Negra y el coronavirus

L a aparición del coronavirus, en diciembre de 2019, y su expansión por diversas partes del mundo, me hace pensar en el impacto emocional y espiritual que han causado algunas epidemias en la historia de la humanidad, de manera particular la Peste Negra en la Europa del siglo XIV. China está señalado hoy como el foco de infección del coronavirus así como también fue la tierra donde tuvo su origen la Peste Negra. El probable origen del coronavirus fue un platillo culinario de murciélago. Se dice que los chinos comen todo animal que se arrastre, camine, nade y vuele; desde tarántulas, escorpiones y ratas hasta palomas y medusas. Con ese apetito y esa gastronomía nadie se libra de una infección de vez en cuando, ni de una buena diarrea.  De manera parecida, hace algunos siglos, el bacilo llamado "Yersinia Pestis" salió de tierras chinas a través del comercio de sus exóticos productos y, siguiendo la ruta de la seda, viajó por las estepas del Asia central hasta llegar al su...

Morir en la raya (a la muerte del padre Daniel Payán)

L o vimos entero de ánimo en diciembre del año pasado, cuando los sacerdotes de la diócesis nos reunimos para festejar el nacimiento del Redentor que estaba ya muy próximo. El padre José Daniel Payán tomó la palabra y, con gran optimismo, nos deseó una feliz Navidad y nos expresó su ánimo y su confianza en Dios ante la enfermedad que rápidamente avanzaba. En los meses estivos del año pasado le habían diagnosticado cáncer de páncreas y el padre Daniel se sometió a un tratamiento de quimioterapia. A pesar de la gravedad del cuadro clínico y sabiendo que el cáncer en ese órgano vital equivale casi a una sentencia de muerte, el padre decidió mantener su vida sacerdotal cotidiana. Con un positivo estado de ánimo, que a muchos nos sorprendió, siguió acompañando a su comunidad parroquial de Cristo Redentor en la predicación de la Palabra y la celebración de los sacramentos, así como también a sus hermanos sacerdotes en las reuniones de presbiterio y de decanato. Lo hizo hasta pocos días ...

Mi columneja

Iglesia y obras sociales La obra social que en Ciudad Juárez realizan las iglesias es, muchas veces, poco valorada. Hoy las organizaciones que en la ciudad que más ayudan a enfrentar la crisis migratoria son instituciones religiosas. La Casa del Migrante, por ejemplo, es una institución católica que desde hace 37 años brinda atención a los connacionales y extranjeros que, habiendo dejado su tierra, buscan un futuro mejor. Allí se ofrece a los refugiados habitación, desayuno, comida y cena, teléfono, agua caliente, servicios médicos, apoyo social, jurídico y espiritual. Hay también otras comunidades evangélicas y parroquias católicas que han abierto sus puertas para mostrar la caridad a estos hermanos necesitados. Hoy católicos y evangélicos sostienen numerosas obras sociales en la ciudad y en el mundo, como son de cuidado a enfermos y ancianos, a huérfanos, leprosos y enfermos de sida, minusválidos y enfermos mentales. El cristianismo sigue siendo la raíz de los principales ...

Mi columneja

Lecciones de AMLO y la Conquista Después de la tormenta mediática que provocó AMLO en su exigencia a España para pedir perdón por las arbitrariedades cometidas durante la Conquista de México hace 500 años, me quedan claras tres lecciones. Primero, "Honra a tu padre y a tu madre". Hoy el socialismo indigenista insiste en que sólo la Malinche, la parte indígena y madre de este pueblo, debe ser honrada, mientras que Hernán Cortés debe ser repudiado. Eso es inducir a los mexicanos el odio contra su origen español, además de causar vergüenza y confusión en su identidad. El pueblo mestizo debe sentirse orgulloso de su sangre española e indígena, de su herencia, su lengua y su cultura. Segundo: "No juzgues y no serás juzgado". Y mucho menos podemos juzgar con criterios del siglo XXI los hechos que ocurrieron hace siglos. Es lo que se llama caer en un pecado de anacronismo. Toda civilización es fruto de mezclas, conquistas y eventos que nunca fueron pacíficos. Ha...

Tres enfermedades del alma: Comentario al Evangelio del Domingo XXIII del tiempo ordinario: Mc 7, 31-37)

Libros: Historia negra de la medicina

M illones de personas tienen puesta su confianza en la medicina. Somos muchos los que tomamos alguna pastilla todos los días, o recurrimos al farmacéutico cada vez que tenemos algún malestar. Los médicos gozan de gran influencia en las vidas humanas. Cuando nos hacen algún diagnóstico asustador recurrimos a otro doctor para que encienda nuestra esperanza con una segunda opinión, y cuando queda poco por hacer, son muchos los que terminan sus vidas en una cama de hospital, conectados a una tubería y lejos del cariño de sus seres queridos. Así es la confianza que tenemos en los médicos. Podemos decir, por ello, que vivimos en la era de la ‘medicalización'. Sin embargo detrás de la ciencia médica hay una historia oscura. El libro 'Historia negra de la medicina’ es el tercero de José Alberto Palma, publicado por Ciudadela (Madrid 2016) que, en sus 192 páginas y 16 capítulos, descubre los torpes avances de la medicina, en medio de una tremenda ignorancia de la anatomía, la fisio...

Superstición, fe y milagros

L a superstición está muy presente en nuestra cultura. A una crisis de salud o a un descalabro económico, muchas personas acuden a curanderos buscando el remedio de sus males. Hay lugares famosos, como el mercado de Sonora en la Ciudad de México, donde se ofrece magia china, macumba del Brasil o ritos caribeños de palo mayombe. Aquí en Ciudad Juárez la gente no es tan sofisticada; en la zona del centro histórico se ofrece sólo lectura de cartas y limpias con hierbas o huevo. Buscando un poco más, también se puede encontrar santería. Se pudiera creer que de los estratos sociales más pobres y con menos educación es donde está la clientela más recurrente de los curanderos, pero no es así. Personas de niveles medio y alto acuden con frecuencia a los magos y chamanes en búsqueda de poderes mágicos, sólo que deben desembolsar más dinero. Las personas que se involucran en estas prácticas esotéricas se aferran a cualquier cosa que le dé esperanza. El pecado es desconfiar de Dios y manipul...

La muerte del niño James

J ames Camacho, el niño perdido durante un mes, fue encontrado muerto en un campo algodonero de Riberas del Bravo. Tenía un trastorno psicológico. Su autismo no le permitía una comunicación adecuada con su entorno y el repertorio de sus actividades era muy restringido. Como todo niño autista, James tenía seguramente rutinas y conductas repetitivas; quizá le gustaba jugar haciendo torres con algunos objetos de manera obsesiva y rutinaria. No le interesaba el mundo exterior y se sentía atraído solamente hacia los pliegues de su alma. Un mes duró su búsqueda. Desapareció el 21 de enero de 2018 y fue hallado sin vida el 20 de febrero en un campo algodonero, cerca del lugar de su extravío. Murió de frío. Su muerte ha sido dolorosa en la ciudad por las circunstancias que la rodean: la pobreza, la ruptura familiar y los descuidos. Duele especialmente el descuido de las autoridades que han permitido la desolación de Riberas del Bravo, ese páramo de la ciudad semi abandonado; un lugar care...

Cuidados en la hora de la muerte

E n estos días previos a la Navidad, nuestra hermana religiosa María de Jesús, Misionera de Jesús Hostia, sufrió un aneurisma que la colocó al borde de la muerte. Luego de que la ambulancia la trasladara al hospital, su respiración se fue volviendo más difícil, por lo que tuvieron que colocarle un respirador artificial. Desde un principio los informes médicos fueron desalentadores: sus posibilidades de recuperación eran prácticamente nulas. El cerebro estaba bañado en sangre y, además, la fractura craneal que se produjo con el golpe de la caída también había afectado gravemente su masa encefálica. En esas circunstancias flotaba la pregunta sobre qué tipo de cuidados habría de tener nuestra hermana, y surgió la duda sobre si sería adecuado de que el personal sanitario retirara el respirador para dejarla morir tranquila. Estos dilemas se presentan en muchas familias que tienen enfermos terminales. Incluso en las conciencias más claras surgen conflictos de juicio y perplejidades en c...

Ayer le impartí la unción de los enfermos a mi abuela

Comentario a la Palabra de Dios: semana XIV, lunes Ayer le impartí la unción de los enfermos a mi abuela. A sus 99 años tuvo una caída y fractura de cadera. Por eso ha ingresado en el hospital y hoy espera una cirugía. El problema es que su corazón está muy débil. Rechazó el marcapasos y sólo se ha entregado en las manos de Dios. Ella es mujer de oración y de fe grande. Sabe que su vida está en peligro y se ha entregado en las manos de Jesús, quien la ha tocado a través del sacramento de la unción. Aquella mujer del Evangelio creía que con sólo tocar el manto de Jesús, sus flujos de sangre se curarían. Y así fue. Jacob tomó una piedra y se la puso como almohada. Era una simple piedra, pero en ella estaba la presencia de Dios. Jacob despertó y lo reconoció diciendo: "Realmente el Señor está en este lugar y yo no lo sabía". Para Jacob, una piedra sirvió para establecer una relación con el cielo. Para la hemorroísa, tocar el manto abría una relación con el poder divino de J...

Confesionario sin absolución: mi amiga con cáncer visita a un famoso curandero

La pregunta: Padre, tengo una amiga que hace dos años fue diagnosticada con cáncer. Se dio cuenta de su enfermedad debido a que estaba embarazada a sus 50 años de edad, lo que fue una sorpresa. Los médicos que le atendieron sin dudar le pidieron que abortara, ya que ella necesitaba con urgencia ser atendida, a lo que ella se negó a pesar de sus pobres posibilidades de sobrevivir. Tuvo su hijito que nació muy sanito a pesar de que su mamá recibió tratamiento durante su embarazo. El niño va a cumplir pronto tres años y ella, desde entonces, lucha contra su enfermedad. Ella no deja de atenderse en el hospital con sus médicos pero también desde hace más de un año ha acudido a la ayuda de una persona, digamos 'espiritual', que ha ayudado a muchos enfermos a salir adelante. Él se llama Juan de Dios, es brasileño y mi amiga viaja como cada cuatro meses para atenderse con él. Juan de Dios les dice que es san Ignacio de Loyola es quien utiliza sus manos para ayudarles a ellos. Yo est...

A la memoria de Octavio Murguía Chávez

Si hay un misterio que tiene la vida es el del sufrimiento. Octavio Murguía fue un joven, como cualquiera, alegre, deportista y simpático durante su infancia y adolescencia. En la escuela lo llamábamos 'el coruco'. El nombre coruco se refiere a un pequeño parásito que vive en las aves domésticas como las gallinas, y que ocasionalmente ataca al hombre. Sepa Dios por qué le llamaban así, seguramente que por inquieto y travieso. Recién terminada la secundaria, Coruco empezó a desarrollar una extraña enfermedad. Su cuerpo se fue paralizando. Poco a poco fue perdiendo sus facultades motoras y su capacidad de hablar. Pero mientras que su físico se iba lentamente atrofiando, crecía su lucidez y sus ganas de vivir. De un buen humor habitual, se fue convirtiendo en un maestro de vida para su familia y para muchos que lo conocimos. Le gustaban las bromas. Recuerdo en una ocasión en que, en su silla de ruedas, lo saqué a pasear. Fuimos a un restaurante y con señas me dijo que quería...