Muchas veces oímos decir: ¿La Iglesia? Es intolerante del todo. Pero, ¿es legítima esta acusación? Es muy posible que la cosa sea totalmente al revés. Las personas profundamente religiosas son comprensivas, aunque no admitan el error, y caritativas para aceptar al que está equivocado. El incrédulo suele ser fanático, incapaz de comprender al otro, y, desde luego, no admite una discusión cordial con quien piensa diferente. La Iglesia, es cierto —consciente de que guarda la verdad de Jesucristo en toda su pureza y de que el mismo Jesucristo la constituyó guardiana del depósito de la fe—, no cede ni puede ceder un punto en la doctrina; pero sabe acoger a los muchos que piensan de otra manera, y pide por ellos para que Dios los lleve a la plenitud de la verdad que ella posee.
Pregunta: Vivo en El Paso Texas y soy devoto de san Judas Tadeo, del cual tengo dos imágenes de yeso que compré. Mi suegra fue a la Ciudad de México y me compró otra imagen más de san Judas. Acomodó la imagen en su coche y cuando llegó a su hotel vio que la estatua tenía la cabeza quebrada. Cuando lo supe quedé muy impactado porque dicen que, cuando eso ocurre, es porque se ha cumplido algo que se le ha pedido al santo. Mi desconcierto fue mayor cuando compré, acá en El Paso Texas, otro san Judas, de color oro, muy bonito, pero al llegar a mi casa uno de los san Judas que ya tenía, estaba con su cabeza rota. Estoy muy impresionado. No sé a qué se deba, padre. A veces creo que el santo está celoso porque tengo varias imágenes de él. Agradezco su tiempo y le pido que me ayude. Padre Hayen: ¿Cómo? ¿Dos imágenes con cabeza rota? ¡Seguramente tú y tu suegra se van a sacar la lotería! Por favor, muchacho, no peques de ingenuidad. Pero además dices que san Judas está celoso porque tien...
Padre, coincido con usted, y usted dice con sabiduría lo que yo digo de manera coloquial: las personas más intolerantes son las que denuncian la intolerancia.
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