Ir al contenido principal

Jurassic World, el reino caído


He visto en estos días la película “Jurassic World, el reino caído”. Las escenas de acción son realmente espectaculares y el cine despliega toda su magia en esta historia de ficción y acción ubicada en el siglo XXI, donde conviven seres humanos con dinosaurios.

La historia se ubica, primero, en la isla de Nublar (Costa Rica) habitada por los últimos dinosaurios del planeta, donde existe un volcán que está en plena erupción. La pareja de Claire (Bryce Dallas Howard) y Owen (Chris Pratt) tratan de salvar a los dinosaurios de su destrucción. Para llegar a la isla son engañados por otras personas con diversos intereses, quienes llevarán a los dinosaurios al norte de California, donde serán subastados por empresarios multimillonarios que los utilizarán para sus propios fines. La segunda parte de la historia tiene como escenario los bosques californianos donde utilizarán a los monstruos para experimentación genética y fines privados.

La película hace una crítica al capitalismo salvaje (compañías farmacéuticas, industria armamentista) que explota la creación para fines lucrativos y egoístas y que, según la película, está causando cuantiosos daños a los ecosistemas en la Tierra. El hombre debe ser más respetuoso porque fue la última criatura en llegar a la Tierra, y la primera en destruirla. Cuando se deja llevar por el egoísmo explotador en el trato a la naturaleza, ésta, tarde o temprano, se volverá contra el mismo hombre.

Tres observaciones sobre lo que nos enseña la Iglesia en el tema de la ecología nos pueden hacer ver con ojos católicos Jurassic World.

Primero, en la escala del ser, el hombre es un ser infinitamente superior en dignidad a las plantas y animales. El libro del Génesis nos enseña que el ser humano es creado a imagen de Dios, y que toda la creación ha sido dada a él como un don y una responsabilidad de parte del Creador, para que el hombre no la explote irresponsablemente tratándola como una objeto de compraventa, sino que la administre con sabiduría. Por tanto, la creación está al servicio del hombre, quien debe custodiarla. Aunque los dinosaurios hayan llegado primero a la Tierra, el hombre es la culminación de la creación y todo está a su servicio: "Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y esplendor; le diste dominio sobre la obra de tus manos, todo lo pusiste bajo sus pies: rebaños de ovejas y toros y hasta las bestias del campo” (Sal 8, 6-8).

Segundo, las intervenciones del hombre sobre los animales y vegetales que implican mutaciones genéticas, pueden ser legítimas, siempre y cuando estas intervenciones actúen en la naturaleza “para ayudarla a desarrollarse en su línea, la de la creación, la querida por Dios” (Laudato si 132). El papa Francisco reconoce que no es fácil emitir juicios generales sobre la modificación genética de vegetales y animales, ya que los casos pueden ser muy diversos. Se debe escuchar a la biotecnología molecular y a la genética para conocer las implicaciones y riesgos.

Tercero, el papa señala que “es evidente la incoherencia de quien lucha contra el tráfico de animales en riesgo de extinción, pero permanece completamente indiferente ante la trata de personas, se desentiende de los pobres o se empeña en destruir a otro ser humano que le desagrada" (LS 91). Muchas veces somos “candil de la calle y oscuridad de la casa”, y otorgamos más más valor a los seres inferiores que al mismo hombre, creado a imagen de Dios.

"Jurassic World, el reino caído” está en la línea del ecologismo moderado. La disfruté en sistema IMAX, viéndola en tercera dimensión, y --¡lástima!-- sin palomitas. Mi dieta, por ahora, no me lo permite.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Confesionario sin absolución: a mi san Judas se le rompió la cabeza y estoy asustado

Pregunta: Vivo en El Paso Texas y soy devoto de san Judas Tadeo, del cual tengo dos imágenes de yeso que compré. Mi suegra fue a la Ciudad de México y me compró otra imagen más de san Judas. Acomodó la imagen en su coche y cuando llegó a su hotel vio que la estatua tenía la cabeza quebrada. Cuando lo supe quedé muy impactado porque dicen que, cuando eso ocurre, es porque se ha cumplido algo que se le ha pedido al santo. Mi desconcierto fue mayor cuando compré, acá en El Paso Texas, otro san Judas, de color oro, muy bonito, pero al llegar a mi casa uno de los san Judas que ya tenía, estaba con su cabeza rota. Estoy muy impresionado. No sé a qué se deba, padre. A veces creo que el santo está celoso porque tengo varias imágenes de él. Agradezco su tiempo y le pido que me ayude. Padre Hayen: ¿Cómo? ¿Dos imágenes con cabeza rota? ¡Seguramente tú y tu suegra se van a sacar la lotería! Por favor, muchacho, no peques de ingenuidad. Pero además dices que san Judas está celoso porque tien...

380 cadáveres

El hallazgo de más de 380 cadáveres apilados en un crematorio de Ciudad Juárez, esperando durante varios años el servicio de cremación de algunas funerarias que subcontrataron dicho servicio, suscita algunas preguntas. El macabro descubrimiento hace que muchas personas pongan en tela de juicio si las urnas con cenizas que entregan las funerarias a sus clientes contienen las cenizas reales de su ser querido difunto, o si son cenizas de alguien o de algo más. Al despedir después de una ceremonia religiosa o de la velación en la capilla ardiente a un ser querido que ha muerto, los deudos confían en que la funeraria cremará el cadáver y les entregará las cenizas verdaderas. Pero todo puede resultar ser una farsa. Es importante reclamar el cuerpo de un ser querido difunto. Cuando Sara, esposa de Abraham, murió, éste reclamó el cadáver a los descendientes de Het y les dijo:"Aunque yo no soy más que un extranjero residente entre ustedes, cédanme en propiedad alguno de sus sepulcros, para...

Trigo y cizaña

Papa pacificador en la Iglesia Desde que el pasado 8 de mayo se anunció que el cardenal Robert Francis Prevost era el papa y que León XIV era su nombre, un gran júbilo ha recorrido el mundo católico. Hay una gran esperanza de que este papa pueda traer la paz a la Iglesia. En los últimos años las fracturas al interno del Cuerpo Místico de Cristo se han hecho más profundas. Por una parte están los que reclaman la ortodoxia en la doctrina y la moral católica; al otro extremo y liderados por el Sínodo de Alemania están quienes exigen apertura al fin del celibato, ordenación sacerdotal de mujeres, tolerancia al aborto y una moral sexual abierta a una gama de experiencias. En sus primeras intervenciones públicas, León XIV ha dejado clara su inclinación a la ortodoxia doctrinal y moral, así como la verticalidad de su pontificado, es decir, tener siempre a Cristo como centro. Sin embargo el pontífice ha subrayado el legado del papa Francisco y la necesidad de continuar con él, aunque aún no sa...