Ir al contenido principal

Hollywood y las mujeres acosadas

En los últimos meses la prensa ha dado amplia cobertura a los escándalos de acoso sexual en Hollywood. En septiembre pasado aparecieron las primeras acusaciones al productor de cine Harvey Weinstein. Al final del año, la revista Time nombró como personaje del año a todos los “Silence Breakers”, es decir, a las personas que se atrevieron a romper el silencio acusando de acoso o abuso sexual a grandes peces de la industria cinematográfica.

Muchas acusaciones están hechas por mujeres que dicen que fueron acosadas sexualmente, no en las habitaciones de los hoteles, sino durante los rodajes de las películas y en actividades relacionadas con el trabajo. Un gran número de casos son de muchos años atrás. Sin embargo, cualquier mujer que sea aspirante a actriz en Hollywood, y también las viejas actrices, sabe que trabajar en el mundo del espectáculo implica quitarse la ropa ante a las cámaras y hacer escenas de desnudos. ¿Para qué se hacen las víctimas y acusan de abuso a quienes ellas mismas provocan?

Los hombres no se encueran tan fácilmente. Entre las cien películas más taquilleras del 2014, las mujeres hicieron tres veces más desnudos que los hombres. Ahora bien, nadie que vaya a clases de actuación en Hollywood o en Los Ángeles se sorprende al encontrar la materia “escenas de sexo” en el plan de estudios. Actores y actrices deben aprender el arte de la intimidad con las cámaras. No se lamenten, pues, estas actrices de que, de repente, alguien les ponga la mano encima o las invite a pasar a su apartamento, cuando todos trabajan en un ambiente hipersexualizado.

El motivo de escándalo de Hollywood no es, a mi juicio, el que haya productores y directores lascivos, o actores y actrices livianas. Eso, por supuesto, es inmoral y no debe ser así. La industria del entretenimiento no tiene por qué estar inmersa en una atmósfera de acosos. Lo verdaderamente escandaloso es el material cinematográfico que brota de este ambiente hollywoodesco y que el público consume. Este es el acoso que hace la industria del entretenimiento a quienes van al cine. Jesús de Nazaret lo denunciaba: “De lo que está lleno el corazón habla la boca”.

Un simple botón de muestra: en tiempos en que Hollywood está envuelto en escándalos sexuales, hoy está en cartelera “Llámame por tu nombre” (Call me by your name), que cuenta la relación homosexual entre un adulto y un menor de edad. Es el adolescente quien busca al adulto, para no hacer ver a éste como un depredador. Es una película que promueve la pederastia, mientras que diversas voces progresistas la catalogan como “la más romántica del año”, “la favorita a los Óscar” o “un triunfo erótico, aguda emocionalmente y abrumadoramente sensual”. Parece increíble que lo que Hollywood critica en la vida real, lo glorifique en la pantalla grande.

Grave es toda esta basura del cine que contamina a al mundo. Sin embargo hay otro motivo por el que la prensa hoy magnifica las acusaciones de las actrices a los hombres de esa industria. Es la misma razón por la que se acusa a políticos varones de Washington, a diputados en México, a médicos y entrenadores deportivos en Brasil, a dirigentes de empresas, maestros, novios y padres de familia en todas partes del mundo occidental. Es la guerra sucia de sexos que impulsa el feminismo radical y la izquierda, que presenta al hombre como un depredador y un maniático, un abusador del poder y un explotador de la mujer. 

Según las feministas es ella, la mujer, la víctima de la sociedad hetero-patriarcal, la que no necesita al hombre, la que puede ser víctima de un feminicidio, la que debe empoderarse. Pero mientras este feminismo lésbico siga activo, se seguirán amargando las relaciones entre hombres y mujeres. Y también seguirá convirtiéndolas a ellas, como hasta hoy lo ha hecho, en personas más infelices que nunca.

Comentarios

  1. Se agradece que haya pintado una ilustración muy clara de su posición cuando escribe frases como "¿Para qué se hacen las víctimas y acusan de abuso a quienes ellas mismas provocan?" Para todas y todos aquellos cuyas voces han sido cayadas por mucho tiempo, este tipo de textos son aquellos que sirven de motivación para desmantelar toda institución que ha sido fuente de su opresión.

    ResponderBorrar
  2. Hola Padre, sabe que yo soy un cinefilo y pues vi todas las peliculas nominadas este año en los Oscars. Como vi todas las peliculas tambien vi Llamame por tu Nombre. En la pelicula el muchacho menor tiene 17 y el mayor tiene 24 entonces el de 17 es legal en Italia pues la edad de consentimiento en Italia es a los 14. Entonces la gente que le encanta esta pelicula se defiende con eso. Yo como Catolico me gustaria saber cual seria en si la edad de consentimiento en la Iglesia Catolica. Gracias y espero su respuesta.

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

¿Quieres comentar? Antes debo revisar tus palabras y sólo podrá ser comentado públicamente lo que sirva para edificación.

Entradas más populares de este blog

Confesionario sin absolución: a mi san Judas se le rompió la cabeza y estoy asustado

Pregunta: Vivo en El Paso Texas y soy devoto de san Judas Tadeo, del cual tengo dos imágenes de yeso que compré. Mi suegra fue a la Ciudad de México y me compró otra imagen más de san Judas. Acomodó la imagen en su coche y cuando llegó a su hotel vio que la estatua tenía la cabeza quebrada. Cuando lo supe quedé muy impactado porque dicen que, cuando eso ocurre, es porque se ha cumplido algo que se le ha pedido al santo. Mi desconcierto fue mayor cuando compré, acá en El Paso Texas, otro san Judas, de color oro, muy bonito, pero al llegar a mi casa uno de los san Judas que ya tenía, estaba con su cabeza rota. Estoy muy impresionado. No sé a qué se deba, padre. A veces creo que el santo está celoso porque tengo varias imágenes de él. Agradezco su tiempo y le pido que me ayude. Padre Hayen: ¿Cómo? ¿Dos imágenes con cabeza rota? ¡Seguramente tú y tu suegra se van a sacar la lotería! Por favor, muchacho, no peques de ingenuidad. Pero además dices que san Judas está celoso porque tien...

El ‘rosario satánico’

A lgunos fieles están inquietos por los símbolos de un rosario que está de moda y que les parece satánico. Es de plástico, popular y económico. Detrás del Cristo aparece una serpiente enrollada sobre el madero vertical de la cruz. En realidad la serpiente no tiene que ver con Satanás, sino con la serpiente de bronce que Moisés levantó en el desierto para traer vida y salud. Si el temor es a los pentagramas que aparecen en los extremos de la cruz, nada tiene que ver el diablo; se trata de las cinco llagas del Señor en su Pasión. Los soles en los extremos de la cruz no son símbolos ‘illuminati’, sino recuerdan que Cristo es el sol que nace de lo Alto. Si alguien piensa que si se reza con ese rosario Dios no escuchará, y que las oraciones irán dirigidas al demonio, está equivocado. No existen razones serias para satanizar el objeto ni hay que imaginar al diablo en todas partes.

Católicos y rituales paganos

La nueva presidenta Claudia Sheinbaum, quien dice ser no creyente, empezó su gobierno participando en un ritual de brujería. Hago algunas observaciones con este hecho: 1. Muchos ateos se niegan a creer en el Dios revelado por Cristo debido a que ello exige conversión y compromiso moral, y prefieren dar cauce a su sensibilidad espiritual a través de rituales mágicos de protección contra fuerzas que los puedan perjudicar. Es decir, en el fondo, muchos que se confiesan ateos creen que existe algo que está más allá del mundo natural. ¿Será que la presidenta, en realidad, no es tan atea? 2. Participar en un ritual religioso indígena debería de ser motivo de escándalo para los jacobinos y radicales de izquierda que proclaman la defensa del Estado laico y la no participación de un político en actos de culto público. Ellos deberían de ser coherentes y lanzar sus rabiosos dardos a la presidenta. Si Claudia Sheinbaum hubiera sido bendecida por algún sacerdote con sotana y sobrepelliz a las puert...