Ir al contenido principal

El "buenismo" actual


Juntóse el lobo a la oveja y le comió la pelleja (Sabiduría popular)
Las últimas manifestaciones del movimiento antirracista en protesta por la muerte de George Floyd en manos de un policía tomaron dimensiones internacionales dejando una estela de vandalismo y saqueos por todas partes. En Ciudad de México vandalizaron edificios públicos y tiendas de comercio en Reforma y Polanco. Estos hechos se suman a los de la marcha feminista del 8 de marzo pasado que dejó una gran cantidad de daños materiales, no sólo a monumentos y comercios, sino también en más de 30 templos católicos y algunas catedrales.

Ambos movimientos sociales disfrazados de "buenismo" saben adherir a su causa a innumerables simpatizantes de todas partes porque saben aprovechar una injusticia que ha herido y lastimado a toda la sociedad. Difícilmente alguien no repudiará un abuso policiaco como el que se hizo contra Floyd, contra Giovanni López o la violencia contra las mujeres. De hecho, son tan manipuladores estos movimientos que utilizan frases como "Ser indiferente es ser cómplice" y otras por el estilo para presionar a los ciudadanos a apoyar sus ideales. Y como todos queremos ser buenos con todos, muchas veces por la necesidad de sentirnos aceptados por los demás, fácilmente y sin discernir, nos entusiasmamos con cualquier bandera. Fácilmente caemos en el "buenismo".

Sin embargo, quienes por su "buenismo" en un primer momento aplauden el antirracismo, el feminismo o la ideología de género, quedan desconcertados cuando miran el rostro oculto y violento de estos movimientos que, lejos de servir a los ideales nobles que enarbolan, en realidad están al servicio de otras agendas políticas para desestabilizar a los gobiernos, derribar el orden social y traer el caos. Lo más desconcertante es que los mismos gobernantes, que no quieren ser catalogados como fascistas, temen a estos colectivos y los dejan hacer lo que ellos quieran, abandonando a la ciudadanía a la indefensión.

En el fondo de estos fenómenos está la lucha de clases que promueve la envidia y el victimismo como los generadores del progreso social. Hoy los opresores de la sociedad son los varones, los heterosexuales, los cristianos –especialmente los católicos– y los blancos. Los oprimidos, por el contrario, son las mujeres, los homosexuales, los musulmanes y las demás razas. Aquellos que no están de acuerdo en apoyar a estos movimientos son catalogados como machistas, racistas, homófobos y, en otros países, islamófobos. Y cuidado con tener una etiqueta como estas. Dios nos libre; es como estar contagiado de Covid: todos te sacan la vuelta.

La Iglesia Católica nos enseña a cuidarnos de los falsos maestros de la prosperidad social y de sus "fatuas teorías y fantasías de bienestar futuro". Así los llamaba Pío XII. "Tales falsos pastores quieren hacer creer que la salvación tiene que venir de una revolución que cambie la consistencia social y revista carácter nacional". La violencia no se combate con la violencia, ni con la anarquía o la revolución. Estas sólo han causado destrucción, han encendido las pasiones y acumulado odios. La armonía social está en el diálogo entre todos los grupos que conformamos la sociedad democrática para vivir en el respeto a las diferencias, en la fraternidad y la convivencia pacífica. Seamos buenos, eso sí, pero evitemos ser "buenistas".

Comentarios

Publicar un comentario

¿Quieres comentar? Antes debo revisar tus palabras y sólo podrá ser comentado públicamente lo que sirva para edificación.

Entradas más populares de este blog

Confesionario sin absolución: a mi san Judas se le rompió la cabeza y estoy asustado

Pregunta: Vivo en El Paso Texas y soy devoto de san Judas Tadeo, del cual tengo dos imágenes de yeso que compré. Mi suegra fue a la Ciudad de México y me compró otra imagen más de san Judas. Acomodó la imagen en su coche y cuando llegó a su hotel vio que la estatua tenía la cabeza quebrada. Cuando lo supe quedé muy impactado porque dicen que, cuando eso ocurre, es porque se ha cumplido algo que se le ha pedido al santo. Mi desconcierto fue mayor cuando compré, acá en El Paso Texas, otro san Judas, de color oro, muy bonito, pero al llegar a mi casa uno de los san Judas que ya tenía, estaba con su cabeza rota. Estoy muy impresionado. No sé a qué se deba, padre. A veces creo que el santo está celoso porque tengo varias imágenes de él. Agradezco su tiempo y le pido que me ayude. Padre Hayen: ¿Cómo? ¿Dos imágenes con cabeza rota? ¡Seguramente tú y tu suegra se van a sacar la lotería! Por favor, muchacho, no peques de ingenuidad. Pero además dices que san Judas está celoso porque tien...

380 cadáveres

El hallazgo de más de 380 cadáveres apilados en un crematorio de Ciudad Juárez, esperando durante varios años el servicio de cremación de algunas funerarias que subcontrataron dicho servicio, suscita algunas preguntas. El macabro descubrimiento hace que muchas personas pongan en tela de juicio si las urnas con cenizas que entregan las funerarias a sus clientes contienen las cenizas reales de su ser querido difunto, o si son cenizas de alguien o de algo más. Al despedir después de una ceremonia religiosa o de la velación en la capilla ardiente a un ser querido que ha muerto, los deudos confían en que la funeraria cremará el cadáver y les entregará las cenizas verdaderas. Pero todo puede resultar ser una farsa. Es importante reclamar el cuerpo de un ser querido difunto. Cuando Sara, esposa de Abraham, murió, éste reclamó el cadáver a los descendientes de Het y les dijo:"Aunque yo no soy más que un extranjero residente entre ustedes, cédanme en propiedad alguno de sus sepulcros, para...

Izaguirre y el príncipe del mundo

Los acontecimientos del rancho Izaguirre, en el municipio de Teuchitlán Jalisco, ponen la pregunta sobre el enigma del mal. Tales campos de entrenamiento para el sicariato, narcopanteones y hasta hornos crematorios –reminiscencia de aquellos hornos en que los nazis calcinaban a sus prisioneros durante la Segunda Guerra Mundial– nos habla de los niveles tan extremos de podredumbre que puede alcanzar el corazón del hombre. México se ha convertido en un gran cementerio donde deambulan –como fantasmas a los que nadie hace caso– las madres y padres de las personas desaparecidas."Que mi súplica llegue hasta ti, inclina tu oído a mi clamor", es la aflicción del salmista que bien podemos poner en los labios de tantos familiares angustiados que buscan a su pariente cuyo paradero permanece ignoto. La Sagrada Escritura nos habla de los niveles de maldad que alcanzan niveles sociales: opresión de los pobres, injusticia en los tribunales y adoración de ídolos acompañada de sacrificios hum...