El gobierno de Xi Jinping está desesperado. La primera potencia comercial del mundo en términos de exportaciones de bienes, que hoy juega un papel fundamental en el comercio mundial, está haciendo lo imposible para convencer a su población a que se casen y tengan hijos. Los impuestos a los anticonceptivos aumentaron 13 por ciento mientras que los servicios de cuidado a menores de edad están exentos de tasas. Las organizaciones que están relacionadas con el matrimonio y el cuidado de ancianos han sido liberadas de gravámenes. China también ha ampliado los permisos por maternidad o paternidad así como los apoyos financieros a las parejas que tienen familia. ¿Por qué la urgencia de Xi Jinping para que la población de su país se abra a la vida? China está resintiendo el efecto boomerang de una política de control poblacional que lanzó en 1979 y que terminó en 2015. Fue la política del "hijo único", en la que el gobierno aumentó la edad para contraer matrimonio y pidió espaciar má...
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