jueves, 22 de febrero de 2018

Indignación

En días pasados el Instituto Chihuahuense de las Mujeres, dependencia del Gobierno de Estado, subió a su página web un video de burla a la fe católica y a los sacerdotes, a quienes acusa de no hacer nada contra el acoso sexual a las mujeres en la vida social. Luego de que comenzaron las protestas contra el instituto, dicho video fue eliminado de la página.

Indigna especialmente que una organización como es el Instituto Chihuahuense de las Mujeres, que por su naturaleza debe promover el respeto a la dignidad de la mujer, utilice estos videos para burlarse de la Iglesia y presionar a los sacerdotes a asumir su agenda ideológica, cuando la Iglesia ha sido una colaboradora primera importancia en la sociedad para el bienestar social y la promoción de la dignidad de las mujeres.

Un Estado laico es aquel que es independiente de cualquier organización y confesión religiosa, aquel que no se adhiere públicamente a ninguna religión, ni permite que las creencias religiosas influyan en la vida política. Estado laico es el que reconoce todo lo que de positivo aportan las diversas confesiones religiosas y apoya su trabajo para el bien común. Atacar la fe católica y a los sacerdotes, como lo ha hecho el Instituto Chihuahuense de las Mujeres, no sólo no contribuye a la armoniosa convivencia entre los chihuahuenses, sino que violenta los principios de la sana laicidad.

A la señora Emma Saldaña Lobera, directora del Instituto Chihuahuense de las Mujeres, la exhorto públicamente a que actúe con más sensatez y menos prejuicios contra los católicos, en vistas a que colaboremos juntos, Iglesia y gobierno, para que nuestras mujeres en Chihuahua tengan una vida más digna y sean más respetadas.

Tener menos embarazos de adolescentes, acabar con la violencia doméstica, terminar con la trata de personas, evitar que llegue el asesinato de inocentes a Chihuahua a través del aborto, promover el matrimonio y la familia, son algunos de los ideales que tenemos los católicos para nuestra entidad, y estamos dispuestos a seguir colaborando, desde nuestra misión, con todos los actores sociales para conseguirlo.

Pedimos respetuosamente al Instituto Chihuahuense para las Mujeres que no vuelva a cometer la imprudencia de atacar a la Iglesia y a sus sacerdotes, cuando la Iglesia ha sido constructora de civilidad y de respeto a la dignidad humana desde que llegó a estas tierras del norte desde hace más de 350 años.