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miércoles, 12 de agosto de 2015

Embarazarse en el noviazgo

A veces llegan a la parroquia parejas de novios que solicitan contraer matrimonio porque la chica está embarazada y pronto su abultamiento se hará notorio. Por lo general se trata de idilios de varios años en el que los novios no contuvieron sus ímpetus de placer carnal y ahora les apresura adelantar la boda. Justificaban sus relaciones de fornicio con el argumento de que el noviazgo entre ellos era muy estable, que tenían mucho tiempo juntos y que su relación era de serio compromiso para casarse.

Los jóvenes deben de preguntarse qué significa tener una relación estable y un compromiso como para incurrir en la cópula carnal fuera del matrimonio. ¿Será relación estable lo que duran los años de la prepa, un semestre, un año completo, o el tiempo de una carrera universitaria? ¿Será un compromiso no salir con alguien más, quererse mucho o tener planes para casarse algún día?

¿En qué circunstancias debe una pareja tener un hijo? Si solamente son novios de corta duración, no deben tener un hijo. Si llevan muchos años en su relación de noviazgo, deben olvidarse del hijo. Si están seriamente comprometidos para casarse, aún no deben tenerlo. Si viven en unión libre, tampoco es correcto procrear hijos. Si están casados para toda la vida, ¡adelante con el hijo!

Los jóvenes hoy tardan más en su proceso de maduración. Un par de novios adolescentes suelen decir que se aman hasta la locura y que están enamoradísimos, y que uno no puede vivir sin el otro. “Si tú me faltas, yo me corto las venas”, son capaces de afirmar. Se trata de amores inmaduros y pasajeros que se rompen fácilmente, y que no están permanentemente comprometidos. “Amor que conoce olvido, no fue amor sino sarpullido”. Un niño no estaría protegido en este tipo de unión. Un hijo es ‘para siempre’ y no debe estar sujeto a amores fugitivos ni a padres inmaduros.

Cuando una pareja de novios, que llevan una relación estable, quedan embarazados por accidente, ¿deben casarse? Buena pregunta. Nos debe quedar claro que la razón para contraer matrimonio no puede ser haberse comido la torta antes del recreo y salir con ‘domingo siete’, como se dice. Sólo existe una razón válida para casarse, y es que dos personas maduras, que se aman de manera honesta, quieran lo mejor para el otro, deseen pasar el resto de sus vidas juntos, tengan la disposición de sacrificarse uno por el otro, y deseen tener hijos para criarlos y educarlos.

Una pareja de novios que no tiene planes para casarse, o que están inmaduros, sólo por que la chica quedó embarazada, no deben contraer matrimonio. “Era novio y no vio, y a ciegas se casó”, dice el refrán. Es añadir un problema a otro. Crear un clima de conflicto, discordias y frustración no ayudará a un niño. Así que es preferible no casarse a tener un mal matrimonio. Esto no significa que las parejas de novios embarazadas jamás deban casarse. Si la pareja planeaba su matrimonio, pueden perfectamente continuar con sus planes. Si la pareja no tenía en mente casarse, pero son suficientemente maduros para continuar con una relación estable, adelante con los proyectos de las nupcias.

Sin embargo es recomendable que cualquier pareja que se enfrente con un embarazo, espere hasta que nazca el niño. El embarazo es un tiempo con una fuerte carga emocional y no conviene tomar decisiones con respecto al matrimonio que pudieran resultar equivocadas. No es un buen tiempo para hacer otras decisiones que alteren la vida. Hay que recordar que el matrimonio es algo muy serio. Por eso se dice que “para torear y para casarse, hay que arrimarse”.